viernes, 22 de diciembre de 2017

1977-LIBERTAD-2017


     ¿Qué dirán Ludmila, Aurora, Nelly, Angélica? ¿Qué será de sus 14 pequeños que las acompañaron en la huelga de hambre para arrancar libertades democráticas a la dictadura militar?
            En vísperas de la Navidad de 1977, retomando la tradición de conseguir amnistía política para presos y perseguidos y ante una tramposa convocatoria a elecciones generales, las esposas de mineros bolivianos en Catavi y Siglo XX, desafiando la modorra de las fiestas, organizaron un masivo ayuno para reclamar por la libertad de los presos políticos y el retorno de los exiliados.
            En el sexenio 1946-52 fueron las movimientistas las que lucharon por una amnistía de Noche Buena; por doce años, de 1952 al 64, lo hicieron las mujeres falangistas. Luego tocó luchar contra las militares ¿Podrían hoy las familiares de los opositores perseguidos atreverse a una acción similar? ¿Cómo las calificaría García Linera? ¿“Sirvientas del imperialismo”? ¿Les daría Evo Morales una audiencia?
            ¿Cómo reaccionaría Gringo Gonzales ante el arzobispo que abrió la sede para albergarlas? ¿Diría que los curas y monjas que apoyaban ese ayuno deberían ocuparse de sus parroquias y no de política? ¿Respetaría Carlos Romero a las iglesias que cobijaron cientos de huelguistas? ¿Ordenaría sacarlos violentamente? ¿Qué maskin tape compraría Sacha Llorenti para callar a Xavier Albó?  
            ¿Son “traficantes de la muerte” diría Gisela López a los médicos y enfermeras que atendían a los cientos de huelguistas, mientras el movimiento se extendía por todo el país? ¿Cuál sería el rol de Teresa Zubieta, apoyar a quienes luchan por más democracia o firmar la Acción Popular para criminalizar las protestas de los galenos?
            ¿Podría mediar en el conflicto Gabriela Montaño o reiteraría que “no es no” y cerraría toda vía al diálogo, igual que Susana Rivero, igual que Adriana Salvatierra? ¿Tendrían alguna esperanza de volver los expulsados en estos once años?
            ¿Qué nueva frase de odio saldría del Ministerio de Comunicación? ¿Les dirían periodistas de pacotilla a reporteros de El Cóndor, Fides, Altiplano que trasmitían comunicados de los huelguistas? ¿Qué calificativo le esperaría a Página Siete si, como Presencia, recibiría a los de Derechos Humanos en huelga de hambre?
            ¿Acaso no fueron perdonados guerrilleros que habían puesto bombas, otros que fueron combatientes? ¿Por qué condenaron a Leopoldo Fernández sin examinar los extremos de los provocadores en la masacre del Porvenir? ¡Le sería más fácil ser amnistiado en el siglo pasado que en el socialismo Siglo XXI!
            ¿Por qué no hay perdón para los acusados de una conspiración que nadie pudo probar en un proceso perverso? ¿Podrían sus familiares ocupar la catedral de Santa Cruz, esperar un rasgo de compasión?
            ¿Se atrevería Joan Manuel Serrat a firmar la carta de adhesión de artistas en todo el mundo apoyando a los ayunadores bolivianos? ¿Lo acusarían de colonialista? ¿Podrían las organizaciones kataristas denunciar al Pacto Militar cocalero y abrir otro piquete?
            ¿Qué rol cumpliría el jefe policial oculto en una concentración partidaria? ¿Se excusarían de reprimir, como hicieron policías de los 70 o diría alguna otra estupidez como en los últimos días? Tantas preguntas inútiles.

            Ellos olvidan la Historia, yo no. ¿Y vos?

viernes, 15 de diciembre de 2017

LAS AUTOMENTIRAS DEL MAS

            “Estoy sorprendido de tantos compañeros en esta plaza… con mucho respeto, recién me entero de que tanta gente ha venido…, no me esperaba esta espontánea concentración del pueblo que viene a pedirme que me quede…yo no quería, pero la embajada me obliga a candidatear este 2019… hasta los niños van a mi casita y reciben mi regalito”, frases más o menos parecidas escucharemos este sábado 16 en Cochabamba.
            El Presidente Evo Morales insiste en seguir el juego al equipo de colaboradores que ha trazado la inexplicable anti ruta para socavar su popularidad, su vigencia histórica y su imagen internacional.
            Muchos sabían que la convocatoria al Referendo del 2016 fue una maniobra envolvente de los que temían perder espacios de poder, ¡a un año de las elecciones fácilmente ganadas! En septiembre del 2015, ante los primeros anuncios, las encuestas ya anunciaban la derrota, pero se siguió por el despeñadero.
            ¿Visiones equivocadas?, ¿falsos análisis internos?, ¿exceso de soberbia?, son sólo especulaciones. El dato de la realidad es un esquema de auto mentiras, obligando a los funcionarios públicos a salir a pintar por el SÍ y a asistir a las concentraciones.
            Como ya conté, algunos oficinistas llamaron a la Asociación de Periodistas de La Paz para que designe delegados que fueran a comprobar cómo estaban vacíos sus despachos porque esa tarde fueron trasladados hasta Oruro. No era ese un rol de la APLP, pero los periodistas de varios medios comprobaron la denuncia.
            Igual que en esta semana, cuando decenas de servidores públicos explicaron a esposos, familiares, amigos o compañeros por qué no estarán en La Paz este sábado. Están coaccionados a viajar, con su dinero, y pasar el control en la plaza cochabambina.
            El primero en impedir esta situación debería ser el Ministerio de Justicia y su Viceministerio de Transparencia, además de la Contraloría General pues presionar para que todos los que trabajan en el aparato estatal sean del partido es una política contraria al Estatuto del Funcionario Público, a la Ley SAFCO y sus ocho sistemas y a las convenciones internacionales contra la corrupción, signadas por el congreso boliviano como leyes nacionales.
            Al contrario de lo que piensan Gabriela Montaño o Leonilda Zurita, los que ocupan un puesto en la administración pública no deben ser afiliados al oficialismo. Al contrario, se debe alentar la carrera administrativa y la meritocracia.
            Muchos operarios, incluso evistas, están hartos de esta estrategia, de ver el efecto boomerang de la casita de adobe construida sin permiso de la Alcaldía y de los paceños, de ver la imagen de Morales en la sopa, mejor dicho, en el bocadillo amargo de BOA, y en cada cuarto, piso, pasillo.
            A pesar del estalinismo, los marxistas saben que el endiosamiento es contrario al socialismo, a un programa verdadero de cambio revolucionario que debería descansar en ideas y no en símbolos.

Bolivia no es tan fea. Como varios otros columnistas quisiera ocuparme de temas más sensatos, no perder tanta energía en vano. Ojalá el 2018 sea distinto y el MAS se sacuda del tropezón del 21F que lo ha dejado desorientado ya casi dos años.

viernes, 8 de diciembre de 2017

¿QUIÉN TIENE LA CULPA?


            La senadora Adriana Salvatierra culpó a la “desinformación de la ciudadanía” al intentar explicar por qué 8 de cada 10 votos fueron nulos en los centros capitalinos bolivianos, en las pasadas elecciones judiciales; similares afirmaciones hicieron otros voceros del Movimiento al Socialismo (MAS). Una curiosa conclusión pues justamente en los recintos donde votó la gente con mayor nivel socioeconómico y acceso a los medios de comunicación es donde más se expresó el voto pifiado.
            Salvatierra no reflexionó, al menos públicamente, sobre su propia responsabilidad y la de sus colegas y camaradas Susana Rivero, Gabriela Montaño, Gisela López, por el rol que cumplieron en las diferentes etapas de organización de estas elecciones. ¿No pensaban en el efecto boomerang de sus acciones al contaminar los procesos de selección y de calificación obstaculizando la participación de la sociedad civil? ¿Por qué no se presentaron juristas independientes o de mayor prestigio, académicos, notables, de corbata o de poncho?
            El MAS tiene la manía de acusar a la derecha, al neoliberalismo, a los periodistas, al imperio, de sus propios y cada vez más grandes tropezones. Ni Hugo Moldiz ni Amanda Dávila, menos Carlos Romero o Hugo Siles cumplieron la necesaria autocrítica por su grotesca campaña de febrero de 2016 y le echaron el fardo al “cartel de la mentira”.
            No sorprende que ahora dirigentes masistas culpen del fracaso de la elección del domingo 3 de diciembre al Órgano Electoral Plurinacional por “fallas en su política comunicacional”. Ya hay expresiones que provocan pensar que rodarán cabezas.
Por su parte, Antonio Costas, sobre cuya independencia dentro del OEP hay cada vez más dudas, intentó en la víspera- quizá porque el rumor de voto nulo era imparable- pasar la pelota al Tribunal Constitucional Plurinacional por su fallo en un tiempo político incorrecto. La decisión del TCP de burlar el resultado de una consulta popular habría contribuido a engrosar el voto nulo. Ni Costas ni José Luis Exeni tocaron el tema sobre la falta de confianza de la ciudadanía en el árbitro.
Recordemos que, ante el fracaso el 2011, también se quiso responsabilizar a los marchistas que reclamaban respeto al Territorio Indígena y Parque Nacional Isiboro Sécure. En ese octubre, cuando ya se sabía que Evo Morales era capaz de reprimir cruelmente a los más desposeídos del país, el voto fue igualmente nulo y de bronca.
Por su parte, el vicepresidente Álvaro García Linera descubrió su nueva “maniobra envolvente”. Decir que, con más de 157 votos, cualquier candidato es más legítimo que hace 10 años, es despreciar el conocimiento de la población.
Para equilibrar el estropicio, deberían actuar otros componentes, como la carrera judicial, el estatuto del funcionario público, la meritocracia. Debería elegirse a un nuevo Contralor, independiente y sabio; a otro Fiscal y renovar todo el Ministerio Público. La mala administración de justicia afecta inclusive a los que ahora gozan del efímero poder.


           
           

            

viernes, 1 de diciembre de 2017

DE STROESSNER A GADAFI


            ¡Cuida tu voto, ciudadano! ¡Cuida tu voto este domingo porque quizá sea la última fecha en la cual puedas expresar tu protesta!¡Cuida tu voto, joven que por primera vez te acercarás a una urna, aún cuando sea para una mascarada!
            ¡Vigilad el voto de este 3 de diciembre, ancianos que conocisteis las dictaduras! Aquellos que nunca estuvieron en las calles contra la bota militar, aquellos que no conocieron la lucha clandestina, la tortura en los centros de control político, que no tienen familiares desaparecidos ni sufrieron el exilio han clavado a la democracia boliviana en la picota.
            Mas la historia nos enseña cómo les va a quienes osan perpetuarse en el poder, sean griegos, franceses o rusos. El aprendizaje de tanto horror y de tanta sangre derramada es el que llevó a los pueblos y a sus verdaderos héroes y mártires a dotarse de sistemas de control ciudadano y de división de poderes.
            Felices esas naciones que conocieron el bienestar por varias generaciones.
            Maldecidos aquellos pueblos que padecieron décadas por causa de un grupo de ambiciosos aferrados a los excesos del poder absoluto, a costa de la hambruna, de la muerte y del exilio de las mayorías.
            El caso más cercano es el de Alfredo Stroessner (1912-2006), quien pasó de ser un héroe de la Guerra del Chaco, y de ser el general más joven, a encarnar la dictadura que postergó cien años el desarrollo de su patria, Paraguay.
            Stroessner estuvo implicado en la derrota a los movimientos sociales que habían iniciado la recuperación nacional después de la confrontación contra Bolivia, y de las viejas herencias de la guerra de la Triple Alianza. El pequeño territorio, tan próspero al estrenarse como república, fue tiranizado desde 1947.
            Posteriormente, en 1954, Stroessner, con el respaldo de una fracción militar y del Partido Colorado, se apoderó de la presidencia por 35 años. En esa etapa persiguió a sus adversarios, moderados, comunistas, febreristas y llenó las cárceles de presos políticos y los panteones de muertos torturados. Agobiado por el miedo a la traición, como pasa siempre a los sátrapas, comenzó pronto a perseguir y asesinar a sus antiguos aliados. Nadie estaba a salvo. Ni su amigo Anastasio Somoza que voló despedazado.
            Él inventó organizar elecciones periódicas, en las cuales ganaba con el 90 por ciento y perfeccionó el sistema del partido único. Oh, casualidad, recibió la Gran Cruz del Cóndor de los Andes. Murió despreciado, envejecido y solitario, sin poder volver a su patria por 20 años.
            A Muamar Gadafi (Kadhafi) (1942-2011), que gobernó Libia por 42 años, el destino le reservó una muerte atroz, lapidado, linchado y escupido por una multitud enloquecida, seguramente atizada por intereses de diferente procedencia y nacionalidad. Sobre todo, harta por tantos años de muertes, masacres, persecuciones y silencios.
            De él, que al inició brilló por sus propuestas originales para el desarrollo armónico de su pueblo, no queda ni una estatua, ni una gigantografía, ni una familia. ¿Quién lo reivindica? ¿Quién recuerda cómo dio dinero a sus amigos del socialismo bolivariano y cómo intentó crear un gran frente panafricano árabe?
            Su país, rico en recursos naturales, sigue dividido, violento, lleno de heridas y cicatrices mal curadas, imposibilitado de tener democracia y libertades.
            Al huevo de la serpiente, enseña Bertolt Brecht, hay que abortarlo en su inicio.


viernes, 24 de noviembre de 2017

VOTO NULO


            Faltan pocos días para una curiosa votación del calendario boliviano. Es difícil, por lo menos en los círculos urbanos, encontrar a personas que anuncien que votarán por tal candidato por las calidades que demostró en su ejercicio profesional, por ser un notable.
            En cambio, es más corriente escuchar motivos para anular el voto, desde quienes anuncian poner mensajes al momento de pifiar su papeleta hasta los que quieren uniformar el nulo con una gran equis. ¿Qué pasará al final?
            Entre los argumentos que justifican anular el voto están:
Desconfianza en el árbitro, por la actitud pasiva- casi sumisa- del conjunto de ellos, sobre todo por el discurso oficialista de José Luis Exeni, Antonio Costas y María Eugenia Choque. Ya en el recuento del No en el referendo de 2016 hubo la sensación térmica que se cocinaba algo que al final no logró cuadrar.
¿Tendrán la valentía de contradecir los mandatos que acuerde el palacio de gobierno? ¿Por qué se permiten actos proselitistas partidistas color azul? Por qué autoridades, vr. gr., el ministro de Educación, participan en actos políticos en horas de trabajo, por lo cual reciben un salario pagado por los contribuyentes
Desconfianza en los parlamentarios que no lograron abrir las convocatorias a destacados de las ciencias jurídicas y, como se demostró, incluso con fórmulas matemáticas, escogieron a un abanico de adláteres. El antiguo cuoteo al menos ofrecía opciones de ampliar las propuestas y en muchas oportunidades los propios partidos propusieron nombres de notables que lograron al inicio del siglo mejorar sustancialmente el acceso a la justicia y su aplicación.
Desconfianza en llunkus como Pastor Mamani que no dudarán en el futuro en “chupar las tetillas” del primer mandatario. Desconfianza en tribunos que no dudaron en viajar a China, donde se pueden aprender diferentes sabidurías, pero nada de Estado de Derecho ni de tribunal constitucional. Todo por un pasaje y unas comidas.
¡Qué lejos está esa gente decente y consciente como Alberto Villafuerte, Willman Durán Rivera, José Antonio Rivera, Elizabeth Iñiguez, Hans Delien! Ellos son autores de textos de consulta, teóricos y diseñadores de propuestas sustanciales para el verdadero cambio de la justicia, reformas que no fueron continuadas.
Desconfianza en todo el aparato estatal responsable de nombrar notarios en todo el país; de contar con organismos de control independientes, como la contraloría, la fiscalía, la policía.
Sobre todo, desconfianza en mandatarios que no dudan en cambiar sus propios argumentos, de un año a otro, de un lugar a otro, de un día a otro. ¿Cuál es su verdad? En los últimos meses los discursos han llegado al absurdo, a la comedia bufa.
Ante ese panorama parece difícil escoger entre los candidatos. ¿O existirá alguno que jure en su presentación no obedecer lo que le ordene el Poder Ejecutivo?


martes, 21 de noviembre de 2017

EL CURA PEREZ


            Con Eduardo Pérez Iribarne casi nunca comparto la misma opinión sobre pensamientos, acciones, personajes, pero desde que lo conocí- hace más de cuatro décadas- no puedo dejar de admirar su compromiso profesional, como docente, como radialista y como terco periodista; el desafío fue su signo desde que llegó a Bolivia.
            Estaba lleno de novedades en la enseñanza de la comunicación social cuando fue contratado por la Universidad Católica Boliviana. Junto con otro jesuita, Luis Espinal, y el cura de Bérgamo, José Ferrari, eran los catedráticos que más nos obligaban a cuestionar qué pasaba a nuestro alrededor. Espinal, a través del análisis de las películas; Ferrari en las asambleas estudiantiles; Pérez con las noticias de esa oscura etapa de dictaduras militares, España (donde nació), Chile (donde estudió), Bolivia (donde residía hasta nacionalizarse).
            Espinal era hosco, Ferrari más abierto con su sotana volando al viento mientras conducía su moto hasta Villa Copacabana, Pérez despertaba entusiasmos juveniles- femeninos- con su pinta nuevaolera, elocuente.
            Solíamos compartir el asiento en el Micro A pues subíamos a la ciudad después de clases. Debatíamos y no nos poníamos de acuerdo; años después me confesó que mis inquietudes de 18 años lo dejaban meditando. Traté de ser la mejor alumna, pero siempre me trató con rigor.
            Al retorno del primer exilio, con título colombiano, me dio un trabajo en “Vanguardia Cultural”, cuando él era Jefe de Prensa y luego director de “Radio Fides”, fundada en 1939 y que desde los cincuenta introducía novedades en la forma de emitir noticias. El cura Pérez, como ya le decíamos, creó un sistema de despachos directos en el momento de los sucesos, desde algún teléfono público y diferentes “vanguardias” con información especializada.
            No recuerdo ninguna censura a mi programa, salvo llamadas de atención por fallas técnicas, quería que seamos perfectos. Como eran intensísimos años, entre 1978 y 1980, también enviaba despachos para la mañana informativa pues cubría fuentes sindicales y educativas para “Última Hora” y el “Semanario Aquí”. Cuando reviso mis notas no puedo acreditar lo libre que era el periodista en esos años. (Gracias Espinal, gracias Pérez, gracias enormes a Mariano Baptista).
            Los militares no perdonaron la fuerza que logró el formato de Pérez en la resistencia al golpe de 1979 y en julio de 1980 priorizaron en su hoja de ruta asaltar a la Central Obrera Boliviana y a los medios de comunicación. “Fides” fue inutilizada y él partió al forzado exilio.
            Entre tanto también realizó programas de televisión, siempre polémicos. Después se hizo cargo de la emisora en los 35 años de democracia, inventado otros soportes para mantener los primeros lugares en la audiencia, personajes como el “Hombre Invisible” que revitalizó a la radio en horario vespertino. Más tarde el sistema televisivo, la expansión de la cadena. Además, amplió la influencia de la radio a fomentar el ciclismo que sin él ya no es; a brindar oportunidades de acceso a la salud, a la educación.
            Como con todos los gobiernos, fue muy crítico con la gestión de Carlos Mesa. Personalmente no hice el quite a sus entrevistas, aunque las sabía durísimas y preferí escuchar sus comentarios, porque significaban que algo andaba mal, incluso cuando era injusto.
            Pérez se va de la radio boliviana, alivio para el poder; final de un estilo irrepetible.
            

viernes, 10 de noviembre de 2017

EL CHÉ ESTÁ MUERTO

            La imagen del guerrillero barbudo se difumina. Para muchos fue un invasor, el Agustín Gamarra del Siglo XX, y varios publicaron artículos condenándolo como causante de medio centenar de muertos bolivianos. Otros realzan la memoria del comunista que luchó hasta morir por los pueblos oprimidos.
            ¿Por qué vino a Bolivia? ¿Quién decidió su suerte? ¿Quién ordenó su ejecución, fue la CIA, fue el General René Barrientos? Son preguntas que se mantienen sin respuestas contundentes en tantísimas biografías y estudios y así seguirán por mucho tiempo. En lo único que parecen coincidir todos, amigos y adversarios, es en reconocer la coherencia de pensamiento, profesión y acción de Ernesto Ché Guevara, asesinado a los 39 años en el sureste boliviano, rodeado de leales camaradas. ¡Era un hombre único! El disparo físico fue como un boomerang para generar la interminable leyenda, la melena, los ojos, la mirada más allá de la muerte.
            Quienes se han encargado de rematarlo no son los mariners ni los de la Triple AAA, son los gobernantes del socialismo del siglo XXI que han convertido el ¡Patria o Muerte, Venceremos! en ¡Patria o muerte, Beberemos! Y han modificado la palabra Revolución en Robalución. Los homenajes en el sitio de su muerte fueron caóticos, desordenados y demagógicos, un espejo.
            Desde la Patagonia con el esquema Kirchner que enlodó inclusive al otrora prestigioso activismo por los Derechos Humanos, con crápulas encargados de los contratos a amigos y testaferros y un vicepresidente playboy y de dudoso enriquecimiento repentino. En su Argentina natal se forjó el modelo de los nuevos ricos socialistas.
            Bolivia disputa a Venezuela las noticias de los grupos de poder atrapados en la corrupción, el sexo, las drogas- tanto para consumir como para distribuir-, la violencia doméstica, la acumulación del capitalismo más salvaje. El ideal femenino está muy lejos de la guerrillera de boina negra porque las portaestandartes del proceso de cambio, desde la ex primera dama, quieren ser rubias, divas, y glamorosas.
            ¿Acaso Franz Pari, su padre, su esposa, su amante, son originales? Son un estereotipo que vemos todos los días en muchas oficinas públicas, donde lucir dinero, pagar farras, alquilar mujeres, son las nuevas boinas rojas para vencer al enemigo neoliberal. Hay muchos París, incluso con notable parecido físico, hasta en el peso y en el corte de cabello. ¡Miren las figuras del narco asesor del comando Ché Chevara, la del narco hijo o la del narco futbolero y comprenderán lo que afirmo!
            Un socialismo que soporta de todo, incluso un presidente que se apropia del nombre del patriota Augusto C. Sandino, acusado de violar a su hijastra y también a otra menor de edad. ¡Y gana las elecciones!
            Dejaron sin argumento a la “Fiesta del Chivo”, a “Yo, el Supremo”, o al “Otoño del Patriarca”. Dejaron sin esperanza a las nuevas generaciones, a los idealistas y poetas. Como aconseja Evo Morales, mejor ni entrar a la U, para qué perder tiempo en el conocimiento.

           


viernes, 3 de noviembre de 2017

CORRUPCIÓN POR OMISIÓN

            Berlín. En un ala del Bundestag, Angela Merkel inicia las negociaciones complejas para formar su próximo gobierno y los puntos que se acordarán quedarán rubricados en un contrato político. En el otro extremo, un grupo de expertos latinoamericanos atiende las experiencias legislativas alemanas para prevenir la corrupción.
            Ni duda cabe que un primer asunto es un fondo cultural reflejado en varias actitudes cotidianas como la puntualidad, el valor de la palabra empeñada, el afán por ser eficiente y por ganar prestigio. El propio local es elegante, impecable, pero sin ostentación, siempre lo necesario, casi austero.
            La discusión se centra en el concepto de corrupción, un largo debate que ya escuché cuando presidía al Mecanismo de Expertos dentro de la Convención contra la Corrupción en la Organización de Estados Americanos y cuando asistía con la excelente abogada internacionalista Karen Longaric a los acuerdos para la Convención contra la Corrupción en Viena, sede de las Naciones Unidas.
            Ambos instrumentos tienen definiciones y descripciones de lo que se puede entender por corrupción, igual que otros acuerdos intraeuropeos, pero la aplicación ha planteado interrogantes como si existe o no “corrupción entre privados”. En Bolivia se entiende que sea el que paga o el que recibe, tiene que ser un funcionario pagado por el Estado para que se detecte un hecho como “corrupto”. Lo demás está calificado como otro delito, financiero, estafa, fraude.
            El caso “Pari” está en las portadas de matutinos bolivianos y lo pongo en la mesa. Llama la atención que el primer mandatario plurinacional sea el que ponga o saque a gerentes del estatal Banco de la Unión. ¿Es esto usual en Bolivia? ¿No hay una cadena institucional? ¿Por qué un presidente debe ocuparse de ello? ¿Por qué un ex ministro define si su mujer se queda o se va y no el departamento de recursos humanos?
            También está el análisis de los primeros datos, aun cuando no todos están verificados, porque parece imposible que una persona se apropie de cinco millones de dólares en sus bolsillos. ¿Quién nombró a Pari para tan alto cargo? ¿Hubo convocatorias, como instruye la CIIC? ¿Cuánto se cumple con la meritocracia en Bolivia? El nombre de un “padrino” puede ser el inicio de una investigación profunda y verdadera.
            ¿Quiénes son las víctimas?, ¿Por qué no reclaman los pobladores de Batallas? ¿Quiénes depositaban tanto dinero? ¿Cómo se relaciona esa agencia con otras de la zona? ¿Qué sospechas hay de la procedencia del dinero?
            El asunto más difícil, que se debe indagar “hasta las últimas consecuencias” es la corrupción por omisión, la corrupción pasiva que permite el éxito de los delincuentes. Siempre hay parientes, amantes, amigos que reciben regalos, invitaciones a fiestas de lujo, y prefieren callar.

Empresas de auto-venta que aceptan miles de dólares en efectivo; o la empresa de autos de lujo (cuyo dueño goza de detención preventiva, ¿por qué?); locales que aceptan fiestas privadas de derroche y prostitución; hoteles, comercios. ¿Por qué ninguna persona natural o jurídica denuncia movimientos sospechosos? ¿Son o no sus cómplices? 

viernes, 20 de octubre de 2017

NOS DESPOJAN DEL DON

            El último (o ya penúltimo) crimen que anuncia la radio contra una mujer es una violencia en plena morgue, donde un hombre arrebata la intimidad ya lánguida de una muchacha tan joven como él. En mi ya larga vida sólo conocí de cerca dos casos de necrofilia, aunque programas y libros han tratado desde hace tiempo el horror de esta mutilación a un cuerpo sin alma.
            Eros y Thatatos, aquellas deidades que por siglos sirvieron a poetas, filósofos, científicos para intentar explicar al mundo y, aún más, a la naturaleza humana que se motiva y se desplaza detrás de estos extremos. Las preguntas básicas en todas las civilizaciones están relacionadas con ello, por qué vine al mundo, quién decidió mi llegada, ¿sólo mis padres? O porque muere un niño juguetón y ese viejo dictador camina aún por las calles citadinas.
            En los primeros documentos de mujeres bolivianas, tanto desde las filas burguesas, clasemedieras como proletarias, que reclamaban los derechos civiles y sociales, no se perdía la perspectiva del don de la maternidad. El hombre afuera, como cazador, la mujer desde dentro, como la que alimenta a la criatura con leche, con valores y con la continuidad cultural. Madre, abuela, mujer Memoria.
            Hasta antes del duro discurso feminista de los setenta, florecido y difundido desde los centros del poder económico mundial, la imagen de la tierra, de la mujer, de la hembra, estaba relacionada en los más profundos niveles de nuestra psiquis con la Vida; la que recibe la lluvia y da los frutos, la que se abre y entreteje en sus entrañas al nuevo ser.
            El discurso abortero, basado en estadísticas, en intereses mezquinos y en falsas premisas contra las religiones y sentimientos, es el mayor responsable de cómo en estos días la mujer es más objeto que nunca, más abandonada que nunca, más madre sola, más sola sin hijo, contentada con “estudios y títulos”, cargos administrativos.
            Esas palabras poco a poco han calado en la mentalidad colectiva, tan hondo que ahora las noticias sobre la mujer son sobre las víctimas, cada vez muertes más sádicas y sin motivo. Ahora a las mujeres las asesinan y ocupan titulares todos los días en diferentes partes del mundo, finadas ensangrentadas, desintegradas.
            Algunas dicen que es porque ahora se visibiliza más; no lo creo. Ahora se multiplica y se agrede peor. Hasta parecería una competencia, un contagio. Si él la mató de una puñalada, el otro la descuartizó, un taxista le clavó un destornillador, ese le mató también al feto en su vientre y delante del hijo mayor. La madre del asesino, otra mujer, lo encubre y protege.
            La lista es infinita y seguirá infinita. Han ganado. La Comisión parlamentaria plurinacional se negó a escuchar las voces contrarias, se negó a leer las encuestas de amplio rechazo a propagar el aborto. Por los derechos de las mujeres, dicen. ¡Pobre miseria!
            Nos quitaron el don, nos dejan sin ser dadoras de Vida y nos cerca la Muerte.

           


viernes, 13 de octubre de 2017

Del canal 7 a la DW


            Hace algunos meses un europarlamentario cortó la demagogia de un alto funcionario boliviano cuando osaba comparar la nueva postulación de Ángela Merkel con las vías que busca el Movimiento al Socialismo para relanzar a Evo Morales. “La Constitución lo permite” le dijo. Una Constitución aprobada antes de las candidaturas y del gobierno de la líder democristiana.
            Si hubiese sido Bill Clinton frente a su adversario, hubiese sido más drástico: “Es la Constitución, estúpido”. Varias autoridades nacionales, jugando con los niveles de conocimiento de la población, intentan comparar la política del gigante europeo con la historia boliviana. Los discursos más sorprendentes fueron expresados por Alfredo Rada y por René Martínez, desde el Palacio de Gobierno.
            Si tanto admiran a Alemania podrían empezar con algunas medidas. Un primer paso podría ser que Canal 7, la televisión estatal de Bolivia sea similar a la Deutsche Welle, la televisión pública alemana.
            Por ejemplo, al día siguiente de las elecciones de septiembre, la DW difundió diferentes análisis, algunos muy críticos al oficialismo, tanto en sus programas televisivos como en su portal electrónico. En el día nacional, que recuerda la reunificación, la principal entrevista fue al líder opositor, de la socialdemocracia.
            La televisión pública alemana difunde las actividades de su país, de las autoridades y de la sociedad civil, de los parlamentarios de una u otra línea, de las organizaciones no gubernamentales, de las fundaciones de diferente rumbo ideológico, incluyendo a los espacios consagrados a la izquierda más radical.
            Rada podría ordenar un análisis de contenido y calcular cuántos minutos por día sale Evo en el Canal 7 y cuántas Ángela en la DW; cuántas transmisiones se hacen en directo, incluyendo partidos de futbol de la división palaciega y cuántas veces sale Merkel inaugurando losetas; cuántos programas nacionales invitan a parlamentarios opositores y cuántos en la DW; qué temas se tocan en los programas políticos y a quiénes se insulta.
            La DW defiende la libertad de prensa dentro de su país, en Europa y en otros lugares del mundo como la piedra fundamental de los arquitectos que construyeron y construyen la democracia alemana, la unidad europea y la división de poderes. Aplica la autorregulación y defiende el Estado de Derecho.

            El Ministerio de Comunicación podría aprovechar mejor y no poner condiciones, algunas inadmisibles como pretendía una ex ministra, a la ayuda técnica que ofrece la DW en Bolivia y comenzar ahí si quiere llegar más lejos.

GILL NO ES UN GIL

            Hace quinientos años éramos colonia en tiempos de Carlos V; hace 100 años éramos colonia anglosajona en tiempos de Churchill y Roosevelt; ahora somos colonia china, rusa y venezolana en tiempos de Maduro y del socialismo del Siglo XXI. Cambia el estilo, no las ambiciones.
            Carlos Gill (1956, paraguayo venezolano) representa claramente cómo Bolivia pasó de una dependencia a otra, aunque ahora de forma más salvaje y ordinaria, porque la nueva rosca (clase emergente la llaman en otros países), no trae tecnologías.
            Carlos Gill, esposo de una comunicadora, compró y hundió uno de los más sólidos periódicos paceños al ponerlo al servicio del oficialismo, a pesar del capital inyectado, a pesar de la publicidad estatal, a pesar de heredar un producto diverso y profesional. Lo hizo en silencio, escondido.
            Después figuró como presidente de las empresas ferroviarias bolivianas, capitalizadas en los años noventa, tanto la oriental como la andina. Empresas que el Estado Plurinacional decidió no “nacionalizar” ni salen en informes congresales sobre la capitalización. Hace poco, los transportistas cruceños se quejaban porque esos vagones acaparan la producción soyera.
            En sus directorios aparecen Mauricio Eloy Etienne Solares, a la vez relacionado con la obra civil para el teleférico, dueño de 224.500 hectáreas en Pando para explotar madera con su empresa MABET; Leonor Montiel Parra de Bedoya, (venezolana) esposa de un alto ejecutivo bancario y representante de PDVSA (Etienne declaraba hace años que ese banco y el Banco de la Unión lo ayudan en sus millonarias exportaciones); Mauricio Costa du Rels Flores, suplente del director titular (vicepresidente) Julio Augusto Montes de la Ferroviaria Andina, en 2015; Montes fue el primer embajador bolivariano de Venezuela en tiempos de Evo Morales (destituido intempestivamente el 2009), comprador de Gravetal a los colombianos.
            Accionistas de Gravetal: Inversiones Inversoja (99%), Katarina Gumucio Stanbuck (ligada a Abya Yala y a la fundación Evo, Juan Ramón Quintana les donó tres vehículos del Estado), Juan Valdivia Almaza. El socio mayoritario de Inversoja es Juan Valdivia Almaza (ex congresista masista). La empresa funciona en el edificio del BNB en Santa Cruz. Es familiar de compradores de hoteles en Santa Cruz y Cochabamba con varios procesos por incumplimiento de contratos. Socio minoritario era Sebastián Rivero Guzmán, hermano de Susana Rivero Guzmán, novia de Julio Peñaloza Bretel de Abya Yala.
            Gill y Montiel Bedoya aparecen como socios de una empresa constructora paraguaya Gómez Nuñez, contratada por Thales Air Systems para construir las torres para los radares que el Ministerio de Defensa compró a Francia en 2016. La filial boliviana fue inscrita cinco días antes del principal contrato sobre la base de una empresa con capital de Bs 1000 (Bogen SA) cuyo socio es Mauricio Costa du Rels Flores, y es “autorizada” a contratar a Mauricio Etienne (Cottiene SA), en un negocio de 23 millones de euros.
            Carlos Jorge Gómez Nuñez aparece en 2015 como suplente del director titular Mauricio Etienne en Ferroviaria Andina.
            Gill publica muchos de sus negocios en su portal empresarial, pero no está esta nueva inversión.
            En toda esta información, disponible en Internet, aparecen además datos sobre los problemas impositivos y de manejos bancarios de varios de estos personajes y de procesos que enfrentan por diversas causas. ¿Alguna entidad los investigará?
           


lunes, 2 de octubre de 2017

TURISMO INSOSTENIBLE


            Los ciudadanos somos testigos de las decadentes declaraciones de autoridades nacionales. El primer mandatario se ocupa de quienes hacen caca en el bosque, porque ya olvidó cómo son las letrinas en su altiplano natal. Se suma el senador que habla de baños en Washington porque no se informa cómo andan las cosas por casa.
            La escatología no es algo nuevo entre los conductores del proceso de cambio y hay un librito best seller que recopila esos dichos. La escatología en su significación más olorosa y no la otra traducción que hace referencia al estudio de la eternidad.
            Sería más interesante que se ocupen de investigar y mejorar los llamados servicios higiénicos a lo largo y ancho de la geografía nacional, ya que el tema tanto los inquieta. Un estudio de UNICEF en Trinidad revela cómo las condiciones de los excusados en los colegios son una agresión al pudor y a la dignidad de las adolescentes.
            Los turistas son los que más sufren, sobre todo los que están acostumbrados a un aseo decente. Un recorrido por los pueblos más emblemáticos en el ingreso de visitantes es casi horroroso. Por ejemplo, en Copacabana, donde, salvo los mejores hoteles, el forastero debe usar un baldecito para echar agua al inodoro y para lavarse las manos, sacando agua de un turril sucio. Situación que se repite a lo largo de la ruta hasta La Paz en las cuatro horas de viaje.
            En el hermoso Salar de Uyuni la experiencia es igual, los buses no tienen baños y el tren de la Ferroviaria Andina ofrece un servicio espantoso. Al llegar al gran centro turístico, el viajero no encuentra ni buenos baños, ni buenos restaurantes y el desorden es otro reflejo del descalabro nacional.
            En BOA ni los baños de primera clase en los aviones alquilados para la ruta a Europa tienen jabón líquido y toallas de papel suficientes. Lastimosamente la gentileza de sus empleados no suple los crecientes problemas como la suspensión de vuelos en todo el verano del norte y las últimas cancelaciones. El aspecto de los baños suelen ser el umbral de la buena administración en cualquier empresa.
            En el supuestamente principal aeropuerto en Santa Cruz de la Sierra no funcionan los secadores, ni hay jabón ni papel, como denunció un viajero hace poco. En el flamante aeropuerto de Sucre ni siquiera hay un aparato eléctrico instalado.
            La falta de previsión para atender las urgencias gástricas de los constituyentes y los usos y costumbres fueron uno de los choques culturales el 2007. Son muchas las historias que se podrían contar sobre los baños en Bolivia; son como su espejo.

            

viernes, 22 de septiembre de 2017

DEL PNUD Y DEL TRAIDOR

            ¿Por qué Mauricio Ramírez Villegas, representante del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, PNUD en Bolivia apoyó oficialmente la decisión del gobierno de Evo Morales para levantar la intangibilidad del Terrritorio Indígena y Parque Nacional Isiboro Sécure, TIPNIS?
            ¿Conoce el funcionario el contrato firmado por Patricia Ballivián para favorecer la construcción de una carretera en medio de un área protegida? ¿Sabe por qué marcharon los nativos en 2011? ¿Le informaron que el término de “intangibilidad” fue aceptado por las autoridades indígenas de tierras bajas como un nuevo candado ya que el Movimiento al Socialismo había vulnerado las condiciones establecidas en 1965 y en la década de los noventa?
            El tono del comunicado del PNUD emitido en la víspera de la firma de la ley que abre ese espacio al avance de los ganaderos, desde el norte, y de los cocaleros, desde el sur, no es casual. Es muy difícil creer que fue motivado por el Bien Común o para favorecer a los más vulnerables, como se supone debe actuar el Sistema de Naciones Unidas; para ello lo crearon los estados miembros.
            Incluso en la terminología utilizada y alabando la norma que “será de adecuada implementación” y el futuro luminoso que les espera a los habitantes del TIPNIS, la nota podría ser fácilmente firmada por Sonia Britto u otro parlamentario oficialista. ¿Hubo alguna llamada, alguna presión? No lo sabemos, pero sí conocemos el deterioro del PNUD en la última década.
            Lo más grave no son las palabras, sino que la ONU en Bolivia ha perdido la posibilidad de mediar en conflictos o de encabezar una cruzada anticorrupción, como hace en Guatemala. Varias veces hemos señalado el lamentable rol del representante de la oficina de Derechos Humanos que resumió en cuatro líneas la represión en Chaparina en el mismo informe de alabanzas a la elección judicial.
            Con la Defensoría del Pueblo capturada por los poderes oficiales, por fracciones partidarias que también alejan a antiguos combatientes del “proceso de cambio”, una débil Asamblea de Derechos Humanos, la mucha televisión y el clientelismo, los actores sociales bolivianos no tienen interlocutores como hace años.
            En la otra punta está el neocolonialismo más triste, Pedro Vare es un ejemplo, antiguo marchista y súbitamente defensor de “que lleguen los caminos, los proyectos productivos, la salud, la educación”. Una vez más los colonizadores, ahora cobrizos  interculturales, llegan con sus espejitos de colores, sus collares y coronitas.

            La historia los juzgará y recordará sus nombres y sus roles.

viernes, 15 de septiembre de 2017

TRIBUNAL ELECTORAL CONTAMINADO

            ¿Confían los jugadores en árbitros que manifiestan su predilección por una de las divisas en disputa? ¿Qué pensará un arquero si sabe que el réferi es simpatizante de su contrincante? ¿Cómo reaccionarán los integrantes de un seleccionado nacional si conocen que también los ayudantes de campo pertenecen, con más o menos intensidad, a uno de los países que quiere ganar la copa?
            El equilibrio, el apego a la normativa por encima de toda preferencia, el comportamiento correcto, analizando el asunto y no a las personas amigas o enemigas, son desafíos difíciles. Es frecuente que los jueces destinados a tratar un tema se inclinen por sus propios intereses económicos, gremiales, políticos, ideológicos o simplemente prefieran la sumisión para evitar sanciones o castigos de un todo poderoso.
            El peor Tribunal Supremo Electoral del Estado Plurinacional de Bolivia tuvo la marca del estilo de Wilma Velasco. El tribuno Ramiro Paredes bailando con un grupo de masistas fue sólo una foto simbólica del nivel académico y ciudadano de la Corte elegida por los parlamentarios del propio Movimiento Al Socialismo. A propósito, no se han difundido los avances, o resultados si ya los hay, de los procesos que debería seguir el TSE a Velasco, a sus colaboradores y a otros de las cortes departamentales, denunciados entre ellos mismos, por diferentes delitos electorales.
El actual TSE está todavía muy lejos de conseguir la confianza ciudadana, a pesar de intentos aislados, porque no logra desprenderse del tinte azul. Por ejemplo, la revista oficial “Andamio” que dirige el tribuno José Luis Exeni tiene entre sus colaboradores a analistas que han opinado frecuentemente a favor o en defensa del MAS y, sobre todo, del Presidente Evo Morales y del “proceso de cambio”. Incluso una investigadora también trabaja en la Vicepresidencia de la República. Encabeza el Consejo Editorial el profesor de Exeni y defensor acérrimo de Nicolás Maduro, Buenaventura de Souza Santos. Se refiere en una de sus notas, a la paz neoliberal en Colombia; ¿por qué semejante opinión en una publicación oficial del TSE boliviano?
¿Por qué el vocal Antonio Costas se apresura a cerrar el paso a la campaña opositora? ¿Por qué no hizo lo mismo cuando el aparato estatal se movió por el SI en 2016? No lo escuchamos ser tan firme para evitar que, encabezados por los mandatarios, los funcionarios participen en el proselitismo.
Por ello persiste el temor de alguna movida electrónica, como en Venezuela, para esconder la paliza del voto nulo el próximo 3 de diciembre.

           
           


viernes, 8 de septiembre de 2017

BESOS EN EL MONTÍCULO

            En ningún lugar de la ciudad se siente tanto la llegada de la primavera como en El Montículo, el parque de los enamorados que desde hace un siglo es testigo de todo tipo de arrumacos.
            El Observatorio Astronómico en Tarija explica el significado científico del paso de las estaciones y del próximo fenómeno entre el 22 y 23 de septiembre. Yo no sé cómo ese macrocosmo lejano se traduce en el microcosmos de los labios. Sólo sé que desde el inicio del mes hasta las palomas están alborotadas, más aún ahora con luna llena. Son asuntos esenciales, atávicos, que parece que nunca cambian; lo que pesa es nuestra percepción sobre ellos. Así veo desde que habito la colina más hermosa de La Paz.
            Recuerdo mis siete años, junto a mis hermanas y a mis primas, apostadas cerca del reloj del parque, para escondernos y divisar los abrazos y besos de las parejas que aprovechaban las brumas y el follaje para esconder su amor. Nosotras les tirábamos cocos de los eucaliptos, entre risitas nerviosas, no tanto porque nos podían pescar sino porque presenciábamos algo que intuíamos todavía prohibido.
            En la adolescencia intercambiábamos sorpresas. Seguían los puntos de espionaje, pero ya con algunos objetivos específicos como descubrir que la chica del frente se dejaba besar; o, más triste, confirmar que el chico que nos gustaba tenía otra pareja. Aún más dramático, cuando a una de nosotras le tocaba esconderse pues ese chango estrenaba nuestra boca en la glorieta o en el bosquecillo de retamas.
            Más tarde aprendimos a ser indiferentes. Tantas parejas, tantos besos. El parque era más la cita diurna para disfrutar con los hijos, con la ventaja de ser mamás chapadas a la antigua que se sentaban en los bancos pueblerinos en vez de ser jefas en una oficina.
            Desde mi ventana, donde escribo, vi y veo desfilar tantos enamorados, tantos colegiales chachones, tantas esperas de una muchacha, del joven con sus globos y la complicidad del amigo para que ella llegue sin sospechar que detrás del árbol está él con su enorme letrero: Te amo.
            Ninguna pareja tan hermosa como la más clandestina, ella más de sesenta, él casi 50, oficinista. Ella, de zapatos blancos, llega puntual al mediodía con una cesta de comida. Se sientan en la banqueta mirando al sur, comen, charlan, él le da un beso rápido y se va.
            Ahora está de moda tomarse fotos con un celular, estirando las getas para que las bocas se toquen. Últimamente llegan grupos de chicas, dos de ellas se besan ante el aplauso de las amigas. Viejos rituales, otros juegos, nuevos besos.


sábado, 2 de septiembre de 2017

AMBULANTES Y DESARROLLO

            El ordenamiento de las personas que trabajan en las calles paceñas tiene un alcance estratégico para el desarrollo de la ciudad, que grupos de los llamados “falsos pobres” y la visión de economía ilegal masista no alcanzan a comprender. Alientan protestas y presiones por razones políticas inmediatas, sin dimensionar cómo aquello afecta al propio discurso del gobierno central y sus planes económicos y sociales.
            El daño más visible es al turismo, ítem que se presentó en informes anuales y ante la Asamblea Legislativa como una de las salidas para ampliar la base ancha de los ingresos nacionales. Sin embargo, desde las decisiones sobre las áreas protegidas, la ampliación de los cocales, el aliento a bloqueos carreteros, las actividades que afectan el transcurrir de una jornada laboral, el masimo se mete una bala en su propio vientre.
            Los ambulantes, probablemente los más ligados al gran comercio ilegal, se autobloquearon por cuatro semanas porque seguramente sus ingresos económicos les permiten ese descanso. Las personas con trabajos legales, la mayoría de los vecinos, no pueden darse ese lujo. La zona más turística de La Paz se llenó de violencia.
            La falta de aportes de quienes se escudan como pobres porque sus puestos de comercio no tienen dirección reconocida o porque acumulan puestos en los mercados, afecta igualmente a los servicios de salud o de limpieza. Gozan beneficios costeados por los cada vez menos asalariados o cuentapropistas registrados. La recuperación de Lima, de Quito comenzó con sacar el comercio informal que ampara, además, la inseguridad.
            La oficialista Defensoría del Pueblo a través de Teresa Zubieta (la misma persona involucrada en la toma de las oficinas de Derechos Humanos) apoyó la protesta contra el Gobierno Municipal porque “tienen derecho al trabajo”. Entonces, ¿por qué un conductor debe tener licencia de conducir, o un abogado estar empadronado?
            En las esquinas de los teleféricos abundan los ilegales. Venden pan en la calle sin ningún carné, mientras al frente una panadería debe lucir el control sanitario, el control del peso y del precio y pagar salarios dentro de las normas establecidas. ¿Es ello justo? La venta de carne en las aceras es imposible desde hace un siglo en países vecinos. ¿Son carentes las carniceras de la Garita?

            Hay al menos tres poblaciones prósperas que impiden la venta callejera y concentran el comercio en el mercado local: Yanacachi en La Paz, Santiago de Chiquitos en Santa Cruz, Villa Abecia en Tarija… y los vecinos viven tranquilos.

viernes, 25 de agosto de 2017

SOCIEDAD FRAGMENTADA

            Hace 46 años, el golpe de estado liderizado por el coronel Hugo Banzer con respaldo de partidos políticos introdujo a Bolivia bajo la Doctrina de Seguridad Nacional que había empezado en Brasil en 1964 y se consolidaría con otras acciones sangrientas en el Cono Sur. La mano del imperio estadounidense combinó represión, corrupción y quiebres en las sociedades latinoamericanas.
            ¿Pudieron los dictadores bolivianos lograr lo que consiguieron en Argentina, en Uruguay, en Chile? Hay muchos datos que muestran que los bolivianos mantuvieron, a pesar del miedo, los valores de una comunidad pequeña, cohesionada; la solidaridad ganaba a las ideologías.
            No son anécdotas sino reflejos de esa fortaleza. Una señora desconocida salvó a mi hermano durante el cerco a los universitarios en la resistencia al golpe banzerista. Un empresario minero refugió al máximo líder de los proletarios, arriesgando su comodidad. Ese mismo líder, cuando era todo poderoso, había escondido a los jóvenes perseguidos por el Control Político en los años cincuenta. Una esposa luego dio amparo al hijo de ese obrero clandestino.
            Durante el golpe de 1980, en pleno y durísimo toque de queda, un exitoso inversor inmobiliario prestaba su Mercedes Benz dorado para trasladar al dirigente campesino buscado por los servicios de inteligencia. Otras mujeres llevaban mensajes de un lado a otro, sin por ello compartir las ideas de los perseguidos.
            Las familias, como había ocurrido desde las épocas liberales, compartían cena entre los hijos: uno aviador, otro movimientista, dos falangistas y el mayor, simpatizante comunista. A veces las discusiones llegaban a los gritos, pero el amor interno quedaba intacto.
            Entre los amigos funcionaba algo similar: el fascista que saltó al grupo vociferante para cubrir al compañero de la escuela, dirigente universitario. O el coronel que avisó a su vecino para que la hija se asile a tiempo. Incluso, el antiguo mozo de hacienda que escondió en un sepulcro los restos de su antiguo patrón, el guevarista arquitecto, que pudieron ser rescatados en la época democrática. O la vendedora del mercado que metió entre sus polleras al petiso agitador en noviembre de 1979.
            ¿Queda algo de esa sociedad fraterna?

            El día a día muestra que aquellos abrazos ya no son posibles. En una década los amigos de la infancia se miran con desconfianza. El antiguo compañero de juegos en el parque se sale del grupo de WhatsApp porque no acepta los memes contra el vicepresidente. Antiguos colegas ya no se saludan, entre ellos muchos periodistas.

viernes, 18 de agosto de 2017

SIN PALABRA

           A los líderes, decía Luis Carlos Galán, no se los recuerda por los edificios que mandaron construir ni por las batallas que ganaron; se los recuerda sobre todo por las leyes que redactaron para organizar la vida de los ciudadanos. Algunos, ni siquiera llegaron a gobernar (como fue su propio caso) pero inspiraron esos cambios.
            Esa frase, consigna de su lucha contra el narcotráfico, se refleja en Julio César, en el Virrey Toledo, en Solimán, el Legislador (conocido como el Magnífico), en Napoleón Bonaparte, cuyos códigos lograron un orden hacia el futuro. En nuestro caso, fueron Antonio José de Sucre y la Asamblea Constituyente de 1826, Andrés de Santa Cruz y sus normas, los liberales y la Constituyente de 1880 que trazó avenidas por 70 años, Germán Busch y las reformas de 1938 que allanaron el camino a la revolución de 1952. La Reforma Agraria firmada por Víctor Paz Estenssoro en 1953 no pudo ser revertida por ningún dictador militar.
            En el otro lado de la moneda están los líderes que muy bien describió Gabriel René Moreno, los Jano, los doble cara, los altoperuanos de doble discurso y- diría en este siglo- de estrategias envolventes, los que firman una Carta Magna solamente para burlarla poco después.
A Evo Morales se lo recordará como el dirigente cocalero que ordenaba a sus súbditos arreglar las leyes a su antojo y que dio ese ejemplo a los ciudadanos para aumentar la leyenda, hecha la ley, hecha la trampa de la época colonial. Nunca como ahora, en tres décadas de democracia hubo tanta burla al orden legal.
Esos Jano, como Morales y Álvaro García Linera, que encabezan la cruzada por anular la Constitución de 2009 para favorecer sus apetitos personales de eterno poder y para romper el corazón de la selva pulmón de la nación.
            Morales intenta inventar una y otra fórmula para explicar por qué está encaprichado por una carretera por el medio de un parque nacional. ¿Ignora que las primeras reservas fueron creadas por el (imperialista?) Busch? El Isiboro Sécure es Parque Nacional desde que él era un colegial y es Territorio Indígena desde los años en que él luchaba por sus cocales.
            El daño que hacen al país durará generaciones y no afectará sólo al puñado de originarios que ahí moran desde antes de Cristóbal Colón. Morales no tiene palabra, aquello sagrado para un ser de bien. Si se revisan los programas de su partido en ninguna parte aparece la oferta para invadir al bosque. Para invadirlo con coca, la base de la cocaína, el rasgo más decadente del capitalismo salvaje.