viernes, 9 de octubre de 2026

LA INSTITUCIONALIDAD CULTURAL EN EL LIMBO

 

            En la primera semana de este año, escribí (ingenua) que: “los nombramientos en el área de la gestión cultural bajo el gobierno de Rodrigo Paz Pereira son los mejores augurios para este 2026. Al menos cuatro de los nuevos responsables son personas experimentadas en organizar políticas culturales y eventos que trascienden la esencia del pensamiento y de la creación de los bolivianos.”

            Se recategorizó la Cartera de Culturas, que había sido deformada con las tareas ideologizadas de “descolonización” y “despatriarcalización”, al convertirla en Ministerio de Turismo Sostenible, Culturas, Folklore y Gastronomía. Parecía que, finalmente, la Economía Naranja se abría paso y con perspectivas de alianzas público-privadas y una hoja de ruta oportuna.

            La mayoría de las expresiones culturales nacionales provocan autoestima en los bolivianos, hasta patriotismo y chauvinismo. Además, atraen la mirada (y las inversiones) externas por su originalidad. El turismo, con el Salar de Uyuni como eje de distribución, es otro pilar para mirar el futuro. La gastronomía es un fenómeno reciente que refleja el trabajo intenso de la sociedad civil desde inicios de este siglo. Se ha transformado en un destino turístico para disfrutar sabores fusión, alimentos saludables, acceder a los llamados “super granos”, compartir en ambientes placenteros. Los lejanos frutos amazónicos llegan a las mesas finas; el café con premios internacionales; los vinos y singanis del sur; las ferias temáticas. La Paz es líder con decenas de propuestas, donde los jóvenes (mujeres) apuestan por visiones de vida.

            Una dinámica que une a un campesino de Baures con una fábrica de chocolates en Sucre y alienta la industria con demandas diversas, desde cajas y papeles finos, laboratorios de calidad, publicidad, mercados internacionales. Placer.

            A pesar de la falta de gasolina y de diésel, los productores y los industriales no dejaron vacía la mesa boliviana, con sus panes, quesos, embutidos, pastas, cereales.

            Hubo aplausos desde varios frentes. Esperanza.

            Al paso de los meses, el entusiasmo se fue apagando. El primer golpe lo protagonizaron la ministra Cinthya Yáñez y el Canciller Fernando Aramayo cuando abrieron el telón de su gestión con el retorno de los turistas israelitas (la mayoría con experiencia en el servicio militar y las guerras, ahora genocidio). No hubo otra conferencia similar para anunciar cuántos turistas coreanos o japoneses llegarían a Bolivia, cómo se mejoraría el servicio en Migración, en Aduanas, los escritorios de las (pocas) líneas aéreas en los aeropuertos.

            Los logros en el primer semestre fueron desde las asociaciones, como en el Carnaval de Oruro que atrajo a 6 mil visitantes VIP y generó millones de dólares, donde decenas de comercios, hoteles, restaurantes, industriales, vendedores informales ganaron dinero. Los plagios peruanos o chilenos se caen solos porque Oruro es inimitable.

            Entre abril a julio (temporadas medias y altas) el bloqueo irresuelto por semanas generó pérdidas millonarias, la postergación inédita de la fiesta del Gran Poder, recuperada por el esfuerzo de sus devotos. El 8 de julio renunció Yáñez.

            Como regalo al aniversario patrio, Paz anunció el reemplazo del ministerio por una “agencia de turismo” provocando una avalancha de críticas desde los gestores, los artistas y las cámaras de turismo que recordaron el fracaso de un intento similar en el gobierno del MAS. El viceministro Andrés Zaratti detalló en su carta de renuncia el daño irreparable a la gestión cultural nacional. Meses después no es posible identificar si existe o no esa agencia y qué hace.

            El cierre no parece casual. Una porción pasó a la Cancillería, donde Aramayo sigue con poder (a lo que se suma lo que pasó con la vicepresidencia y con programas de difusión histórica). La cultura es una de las herramientas aborrecidas por el pensamiento MAGA. Donald Trump quiere apoderarse del Centro Kennedy para las Artes Escénicas. Javier Milei cortó el apoyo estatal al cine argentino y cerró los originales canales de financiación que tenía el Instituto de Teatro. Giorgia Meloni promueve una “narrativa nacionalista y cristiana” para romper con lo que llama la “hegemonía cultural de las izquierdas”.

            En vísperas del primer año del gobierno de Paz, con el Estado vaciado, la cultura camina errática. ¿Está o no está dentro de la Cancillería, es agencia o no, funciona como viceministerio, cómo se pasaron sus presupuestos?

            En la alcaldía paceña la Secretaría de Cultura está acéfala, Primero nombraron a una masista con cero experiencias en la gestión cultural local, que renunció por un escándalo de corrupción internacional. Tampoco duró otra funcionaria con una trayectoria amplia y experiencia de 20 años en trabajos culturales públicos y privados y con un programa de trabajo. Hace semanas que no eligen a nadie.

            En el trayecto quedan asuntos en el limbo como el retorno de piezas culturales aprobado por el gobierno sueco. O el caso del Museo Arqueológico depende ahora de la Cancillería (¿?) o la entrega del Cóndor de los Andes a la Sociedad de Investigación de Arte Rupestre de Bolivia, fundado en 1987 por el especialista alemán Matthias Strecker y otros expertos que luchan por preservar el patrimonio arqueológico boliviano.

            Es difícil esperar que un gobierno de ultraderecha escuche la voz de los artistas.

 

viernes, 2 de octubre de 2026

LA FAMILIA REAL DE PASEO

 

            No existe límite para las sorpresas que depara la familia real a sus súbditos bolivianos. Han avanzado desde un municipio pequeño, al parlamento, a la presidencia y ahora a pasear por Florida, Estados Unidos, donde pueden codearse con Donald Trump.

            La historia familiar viene de genealogías ligadas al poder político y económico.  Jaime Paz Zamora ocupó la vicepresidencia y la presidencia de Bolivia. Salió salpicado con escándalos de corrupción. El más ruidoso fue el de los narco-vínculos y la supresión de visas a Washington. Eran errores, “no delitos”.

            Paz se casó con la española Carmen Pereira, después de abandonar sus estudios para ser sacerdote. Engendraron a Rodrigo y a Jaime que, al contrario de lo que dicen algunas biografías, no nacieron en el exilio sino cuando sus padres estudiaban. Paz Zamora tuvo otros hijos, varones, con sucesivas parejas. El clan se ayuda mutuamente.

            Carlos Mauricio Urquidi Urquidi se casó con Beatriz (Bi) Barbery, con la cual tuvo cuatro hijas.  Marielena o Marilena (Bi Bi) se casó con Rodrigo Paz.

            María Paola se casó con otro hijo de Jaime, Martín Paz Barrón. Como cuñada del presidente aparece en la famosa foto del rey español en las gradas del palacio, debajo de Fernando Cerimedo. Según relatan viajeros acompaña a la primera Dama en sus recorridos. Únicamente la Contraloría del Estado podría confirmar quién compra sus pasajes, cuándo, dónde, por qué motivo. Aparece como dueña de inmuebles en Miami con un costo superior al medio millón de dólares. Esta semana, la prensa independiente boliviana reflejó la magnitud de los negocios de los/las Paz Urquidi en el norteño país.

            ¿Quién ganó más? ¿Los Paz casándose con las herederas Urquidi o las Urquidi casándose con los herederos de un presidente?

            Urquidi Urquidi fue sentenciado a siete años y seis meses de reclusión por una estafa a los clientes del Banco Sur en un caso conocido como los “bancovínculos”, cuando todavía no existían suficientes controles sobre los bancos privados. El Banco Sur tuvo una dudosa alianza con el Banco de Inversión Boliviana. El proceso fue iniciado en 1995.

            ¿Qué pasó con los 200 millones de dólares que debían al Banco Central? Esa es la cifra de la supuesta quiebra según detalló hace 25 años el intendente liquidador Hernán Blacut. El proceso declaró culpable a Urquidi y a Jaime Gutíerrez Moscoso, entre otros, como “autores de los delitos de Desobediencia a la Autoridad, Estafa, Supresión o Destrucción de Documentos, Sociedades o Asociaciones Ficticias, Apropiación”, sentencia confirmada. Los absolvió de otros delitos como falsificación de documentos. Los expedientes oficiales conservan los detalles.

            Urquidi no pisó la cárcel y en algún momento fugó a Estados Unidos, seguramente con visa. Interesante conocer que vive cerca donde aterrizó el avión que trasladaba a la familia real el pasado fin de semana.

            El 15 de diciembre, la Cancillería, al mando de Fernando Aramayo, publicó un aviso de felicitación a la primera Dama por su cumpleaños y reconocía: “su compromiso con el pueblo boliviano. Le deseamos salud, bienestar y una jornada plena con su familia”. Aramayo acompañó a Paz en su cumpleaños este 22 de septiembre. ¡Todo un leal virrey!

            Otra noticia informó que la pareja real cumplía aniversario de bodas. Entonces, el avión oficial que supuestamente debería salir la noche del jueves 24 y llegar a La Paz el viernes sufrió un desvío. ¿Qué pasó en el wekkend?

            Como ha ocurrido en otras ocasiones, las explicaciones son de las más variadas. Incluye una del presidente Paz, con una mueca de ira indisimulada, que contestó a la periodista recordando el viaje de Evo Morales a Sudáfrica y no pronunció Boca Ratón.

            Paz Pereira aprovechó su viaje familiar para dar un discurso en la Asamblea de Naciones Unidas, ante un auditorio semivacío. Habló generalidades. El postre lo dejó para el final: “Hice solo mi campaña en redes; no utilicé expertos en campañas. No utilicé millones de dólares. Solo soy redes”. Está grabado. No es fake. Casi, casi nombra a la hija Catalina.

            Le tocará a su equipo borrar las declaraciones de Fernando Cerimedo, los miles de noticias sobre su asesoramiento a Paz Pereira. Cerimedo, de ser el omnipresente en el poder y referencia para la familia real, ahora es negado.

            Y como cruzar ríos de sangre es sello genético, Paz se reunió entusiasmado con Benjamín Netanhayu, el otro presidente que vio vaciarse la sala de la ONU, en cita organizada por el eje Washington Tel Aviv. ¿O la preparó Francisco Huanca? Paz, plagiando a los alteños, aseguró: “nunca de rodillas”.

            ¡Ah!, también hubo una separata… 

 

 

             

viernes, 25 de septiembre de 2026

ASAMBLEA DE UNA ORGANIZACIÓN DESORGANIZADA

 

            La 81 Asamblea de Naciones Unidas reúne a 81 jefes de Estado y 50 de gobierno del 22 al 28 de septiembre. Están presentes el presidente de Estados Unidos y la mayoría de los líderes europeos, de Francia, de Reino Unido, de España, pero no asisten ni el canciller alemán ni la primera ministra de Italia.

            De América Latina destaca la llegada de Delcy Rodríguez que será la primera presidenta venezolana desde 2018, cuando habló Nicolás Maduro, secuestrado y luego detenido en una prisión a pocos kilómetros de la sede de la ONU.

            El presidente de Brasil Ignacio Lula da Silva fue el primer latino en hablar.  Lula fue muy claro al recordar a Donald Trump que no puede ejercer su autoridad más allá de sus fronteras. En pocos días Brasil celebra elecciones y como ha sucedido en otros países de la región hay el temor de la influencia directa e indirecta, ilegal, de personas ligadas al escudo de Trump para torcer el resultado de los comicios.

             Además, estarán los nuevos presidentes de Sudamérica: Keiko Fujimori de Perú, José Antonio Kast de Chile, Rodrigo Paz de Bolivia. Participaron Daniel Noboa de Ecuador, Javier Milei de Argentina y otros mandatarios sin propuestas novedosas.

            El canciller de Cuba, Bruno Rodríguez, hablará en nombre del presidente Miguel Díaz Canel, quien prefirió no salir de casa. Tampoco estarán a nivel presidencial Vladimir Putin de Rusia ni Xi Jinping de China, que participará con su vicepresidente. Aunque ninguno de estos líderes ha asistido en los últimos años se esperaba que en esta ocasión estén presentes por la tensión mundial.

            La ONU tiene 193 miembros, muchos más de los 42 que hace un siglo crearon la Liga de Naciones, un organismo que veló más por los intereses de las potencias europeas y las potencias emergentes que por la estabilidad del mundo. Algunas de sus resoluciones trajeron problemas que duran hasta ahora principalmente en el Medio Oriente, parte de Asia y parte de África.

            En 1945, medio centenar de países acordaron apoyar los principios de la Organización de Naciones Unidas, creada bajo las lecciones de la Segunda Guerra Mundial. Trajo esperanza, más aún con la incorporación de las naciones que lograron su independencia en los 60.

            Hubo un momento de orden mundial y de reglas para todos. Sin embargo, en el nuevo siglo y principalmente en este quinquenio ese orden fue desorganizado por las grandes potencias.

            El asunto de Palestina sigue ensangrentado, sumando muertos y mutilados y, a la vez, con una creciente ola de apoyo mundial, desde la cultura y desde los 250 sacerdotes que desfilaron en pleno Vaticano con nombres de niños asesinados. Históricamente, la entrega de la Liga de ese territorio a los británicos en 1920 provocó la no firma de Estados Unidos.

            Ahora Trump veta el ingreso del presidente palestino, violentando los principios de la ONU para que todos puedan hablar (igual que violentó el Mundial de Fútbol).

            Naciones Unidas y sus diferentes agencias no han tenido la posibilidad de gestionar verdaderas treguas en los países en guerra tanto interna como externa, o de limitar las muertes de niños por diferentes causas, la justicia global o una economía sustentable que salve al planeta en los momentos en los que existen tantas amenazas.

            Por otra parte, los países nórdicos intentan tener un peso mayor. Dinamarca hizo maniobras significativas para tratar el tema de Groenlandia, fruta apetecida por Rusia y por Estados Unidos. El presidente de Finlandia marcó en su discurso la diferencia de los países de las democracias occidentales más sólidas y transparentes frente a las presiones de Trump y de Putin con conceptos claves como multilateralismo, confianza, alianzas.

            El discurso de Trump fue otro plato de buffet barato, donde -entre otros ingredientes- pidió a Volodymir Zelenzky no bombardear refinerías rusas para no encarecer el precio del diésel, después que él provocó el cierre del estrecho de Ormuz.

            En los minutos en los cuales se desarrolla la Asamblea y a pocos kilómetros hay al menos un latinoamericano, puede ser un niño, deportado de una forma violenta y muchas veces ilegal hacia algún país. Los que pensaban que el asunto de los desaparecidos era tema de las dictaduras ahora saben que también hay desaparecidos cuando interviene la ICE para detener a personas supuestamente sospechosas y expulsarlas a países que pueden estar en el África o en Asia o a las cárceles salvadoreñas, donde se pierde su rastro.

            El secretario general Antonio Guterres se despide en esta asamblea después de una década. En diciembre se elegirá al nuevo secretario general de Naciones Unidas que podrá ser una mujer y podrá ser una latinoamericana. ¿Será capaz de ser independiente, de enfrentar a los grandes poderes, de defender la paz mundial, de cumplir los ideales de quienes firmaron la Carta de la ONU?

 

viernes, 18 de septiembre de 2026

“NAZA”

 

            A las denuncias de católicos y a los informes internacionales, se sumaron en estas semanas voces de judíos que no soportan que en su nombre se torture y asesine a palestinos (muchos niños y adolescentes) y se promueva la limpieza étnica.

            En el impecable Festival de Cine de Venecia, el público aplaudió de pie por media hora a los directores del documental “Naza” que reúne los testimonios de 24 militares de Israel, escrito y dirigido por Yubal Abraham y Raquel Szor (¡qué nombres bíblicos!).

            Describe el genocidio en Gaza cometido por las Fuerzas de Defensa israelíes desde el punto de vista de los perpetradores, quienes bombardearon edificios, aunque los servicios de inteligencia conocían que ahí estaban familias viendo la televisión, se escuchaba el llanto de un bebé o la charla de una pareja. El documental ganó el Premio Especial del Jurado. “Naza” es un acrónimo militar derivado de un término hebreo para calcular el número de civiles que morirán en un ataque.

            La película denuncia el rol de funcionarios israelíes en los asesinatos en masa en Gaza desde octubre de 2023 y que continúan pese a un aparente alto al fuego. El documental fue producido por “The Guardian”. La crónica cultural de este medio cita: “filmada de noche desde las azoteas de Tel Aviv revela en detalle los sistemas que se esconden tras la calculada matanza de civiles palestinos por parte de Israel en Gaza.” El otro productor es el reconocido cineasta James Wilson.

            Hace dos años, los mismos cineastas dirigieron “No other Land” sobre la violencia de los colonos contra comunidades palestinas en Cisjordania. En esa ocasión ganaron el Oscar al Mejor Largometraje documental. En La Paz lo pasaron un par de días. Lo cierto es que es difícil digerir tanta maldad real; es demasiado fuerte. Poco después, Israel asesinó al palestino que ayudó en la producción.

            La corresponsal de la DW informó que muchos israelíes que siguen sin enterarse lo que hace su gobierno se preguntaban por qué esta reacción mundial. La televisión y la radio francesa reprodujeron la ira de Benjamín Netanyahu porque ahora “desde adentro” se hacen las denuncias.

            “Naza” se presentará en el Festival Internacional de Cine en San Sebastián, España y en Nueva York a fin de mes. ¿Permitirán los cerimedos del gobierno boliviano que llegue a Bolivia? ¿Quién se atreverá a difundirla? En todos los lugares los directores saben que deben enfrentar agresiones a su integridad física y emocional. Israel los amenazó con quitarles la nacionalidad y los han tratado como traidores.

            En el resto del mundo, empresas especializadas documentan que los críticos le han dado 100 puntos a “Naza”. Los filmes sobre la realidad palestina, desde la Nakba de 1948, tienen que competir contra miles de películas que muestran únicamente la versión judía post Holocausto en la fundación de Israel en un territorio supuestamente vacío.

            Las películas con otras voces deben vencer muchísimas dificultades de realización, de producción y de difusión en una industria dominada por capitales sionistas. La actriz estadounidense Susan Sarandon comentó en estos días el sabotaje contra su trabajo por expresar su condena a los crímenes en Gaza.

            En los últimos días salieron reportajes en la televisión europea sobre los violentos ataques de avasalladores contra familias palestinas asediadas por días. Cómo será de temible su acción impune que el embajador de Estados Unidos en Israel los calificó de terroristas.

            En otros países se han organizado descendientes de judíos que padecieron los progroms soviéticos o la persecución nazi para reclamar por los derechos de los palestinos. En Uruguay, abuelas judías recorren canales de televisión y emisoras para dar a conocer su protesta.

            El otro revés para Israel fue protagonizado por doce gobiernos de democracias occidentales: Reino Unido (que ya ha recibido amenazas y chantajes de Israel), España, Canadá, Francia, Dinamarca, Finlandia, Irlanda, Islandia, Noruega, Polonia, Portugal y Suecia. Anunciaron sanciones al comercio con las colonias ilegales como respuesta a la violencia cometida contra los palestinos y la continua expansión de los asentamientos a costa de tierras y viviendas palestinas.

            Por su parte, la ONG humanitaria judía B’Tselem acusó a Netanyahu de tratar de ahogar las condiciones de vida en Cisjordania. “Proyecto eliminación” denuncia en 249 páginas que ese objetivo se sustenta en la violencia y la intimidación, las restricciones de movimiento, el estrangulamiento económico, la destrucción social y política, la limpieza étnica y la conquista territorial.

            El ministro hitleriano Brn-vir, cada vez más desquiciado, presentó su plan para vaciar Gaza de la población palestina.

            En contraste, la ultraderecha que ganó en dudosas elecciones en Argentina, Bolivia, Chile, Colombia, Honduras respalda la política sionista. Curioso, hace cinco años, América Latina, dominada entonces por el Grupo de Puebla, se negó a recibir a Volodimir Zelensky que denunciaba a Rusia.

 

lunes, 14 de septiembre de 2026

UNA MARCA, UNA MEMORIA: LA CERVEZA BOLIVIANA NACIONAL

 https://correodelsur.com/ecos/20260816/una-marca-una-memoria-la-cbn.html

UNA MARCA, UNA MEMORIA: LA CERVEZA BOLIVIANA NACIONAL

LUPE CAJÍAS

 

            Franz y Lucila, pobladores aimaras en las cercanías de La Paz, Bolivia, se casan este sábado. Invitaron a familiares, amigos y vecinos de la flamante urbanización, una muestra de los cambios en el agro boliviano. Prepararon todo con cuidado, incluso contrataron a una cholita vestida de blanco impecable como “wedding coach”, un signo de modernidad.

            En la lista de tareas imprescindibles está comprar fardos de cerveza Paceña como mayoristas. Las cajas se colocan en fila al ingreso del local donde se celebra el baile matrimonial. Cada invitado compra uno, dos o muchos cajones de 24 botellas para mostrar el cariño a la pareja y, al mismo tiempo, asegurar su prestigio social y económico. Las bebidas serán entregadas al novio, quien podrá disponer que algunas se consuman y otras se vuelvan a vender, en un ritual que se estableció en los últimos años para que la nueva familia comience su recorrido con la bebida que simboliza abundancia.

            José Luis Johnson, el legendario presidente de la Cervecería Boliviana Nacional (CBN) declaraba en una entrevista, que probablemente fue desde 1975 cuando los campesinos andinos abandonaron poco a poco las latas de alcohol para sus festejos y optaron por la espumante bebida que trajeron los europeos.

 

            RECUADRO

Recuadro: José Luis Johnson simboliza los años dorados de la CBN

 

            En 1979, la República de Bolivia condecoró a José Luis Johnson con el Cóndor de los Andes, la máxima distinción que otorga el estado a personas e instituciones, nacionales o extranjeras, por eminentes servicios, civiles o militares prestados a la nación y a la humanidad.

            En la ceremonia el canciller, diplomático y escritor Raúl Bothelo Gosálvez destacó la trayectoria del abogado y empresario que había presidido la principal industria boliviana desde 1950. La prensa nacional aplaudió la condecoración porque Johnson era un símbolo del industrial que mantuvo abierta y pujante una factoría en el contexto de mayor inestabilidad para las inversiones y con drásticos cambios políticos.

            “Boliviano notable” titularon las crónicas.

            José Luis era nieto de un fundador clave de la CNB, Federico Groenewold, quien llegó a Bolivia en 1892. Su padre Carlos era inglés, ingeniero ferroviario. A él se atribuye la política laboral armoniosa que mantuvo a la empresa sin huelgas. Los obreros ganaban 18 sueldos anuales, además de bonos y primas y una docena de cervezas por semana. Una escuela para sus hijos lleva su nombre en Huari. (Con datos de entrevista de Mariana Baptista en Ultima Hora y notas en El Diario, 1979).

 

            La demanda en los pueblos supuso un gran impulso a las ventas de cerveza en La Paz, específicamente la “Paceña”, de la Cervecería Boliviana Nacional. Es difícil establecer por qué y cómo los pobladores rurales, en años de bonanza económica por las exportaciones mineras y petroleras, cambiaron las latas baratas por una bebida cara y sofisticada. Así había sucedido décadas atrás en las ciudades, como Cochabamba, donde el cambio de la chicha (elaborada con maíz fermentado) por la cebada y el lúpulo supuso para los criollos un gran avance a las nuevas costumbres que traía el proceso de industrialización en el país; qué diferente era brindar en la chichería de la chola Claudina que en la chopería del alemán (Cajías y Peres-Cajías).

            Una preferencia que se convirtió en tan urgente que la más grande industria no lograba satisfacer a tantos nuevos clientes. En vísperas de los cambios políticos que dejaban atrás a las dictaduras militares y abrían la etapa democrática, se asomaban las impostergables medidas económicas, sobre todo la devaluación.

            La gente pensaba que un ahorro seguro era acumular botellas de cerveza. La prensa de la época registra las peleas en las colas frente a la CBN para comprar fardos. El gerente de ventas Carlos Jhonson dijo que la especulación era evidente porque no había devolución de envases, como sería lógico, sino que los especuladores escondían la cerveza para venderla después a precios más elevados.

            Esta demanda está registrada en la prensa de La Paz. Era fines de 1977, cuando asomaba el ocaso de la dictadura de Hugo Banzer y también asomaba la crisis económica después de los años con más ingresos económicos.

            La situación se reprodujo durante la dictadura de Luis García Meza, donde los militares querían acaparar el mercado de la espumante bebida.

            Fue un momento clave para los vendedores mayoristas. Probablemente acá comenzó la habilidad de uno de los distribuidores, el cochabambino Max Fernández Rojas. Él había aprovechado su indemnización como trabajador de la multinacional de la Gulf cuando ésta fue nacionalizada para comercializar Paceña.

            A pesar de la importancia material y simbólica de Fernández no existe una biografía detallada sobre el que se convirtió en una década de mayorista a portador de la mayoría de las acciones de la CBN.

 

LA PRENSA PACEÑA REFLEJÓ LA DEMANDA

            En este 2026 los bolivianos padecen las colas para comprar gasolina. Hace cincuenta años la demanda era más alegre: tener y acumular botellas de la Paceña. A fines de los setenta los especuladores ocultaban cerveza, no bidones con combustible.

            Comunicado CBN. Denuncian incremento de especulación con la cerveza. “La imprevisible explosión en la demanda ha rebasado momentáneamente nuestra capacidad d producción por lo que no nos es posible atender a nuestros clientes sino en la medida de nuestras posibilidades.” Aclara que el fardo en Santa Cruz es de bs. 330 y para hoteles 315 (Presencia, 22-12-77).

            Queja de la Asociación de Comerciantes en Cerveza en Santa Cruz porque no reciben suficiente y porque agencias venden la Paceña y obligan a comprar “casada” con otras marcas (id.).

             Aviso de la Asociación de comerciantes en cerveza de La Paz con los de Santa Cruz “Distribuidores Unidos. Piden más cupos y que se eviten intermediarios y favoritismos. Rechazo al sistema de cupos. Ellos hicieron llegar la CBN a todo el país. Denuncian que hay doce favorecidos por Carlos J., que venden a 400 el fardo y “casado” (P. 12 enero 1978).

            Colas de compradores el jueves 15 de diciembre de 1977, por cansancio en la espera el coronel Juan Delgado desafió a duelo a Carlos Johnson el 6 de enero se suspendió el duelo, aunque incluso ya había padrinos del desafiante (idem).

 

            AUMENTÓ NOTABLEMENTE EL CONSUMO DE CERVEZA. “UNO DE CADA DOS PACEÑOS BEBE UNA CERVEZA DIARIA”. (Foto muestra cantidad de gente causando tumultos por esperar durante horas en colas desde la madrugada para comprar cerveza. Policía tuvo arduo trabajo. “Ante la proximidad del carnaval la demanda creció en progresión geométrica” (Recorte de Presencia sin fecha clara, 1977).

            El consumo de cerveza en La Paz se ha incrementado notablemente en los últimos meses al grado de que estadísticamente se podría interpretar que uno de cada dos paceños bebe diariamente una botella de cerveza. La apreciación corresponde a los directores de la Cervecería Boliviana Nacional, CBN, qué expusieron su preocupación por la crecida demanda que está ocasionando serios problemas en esa fábrica.

            Jorge Espejo y Carlos Johnson, altos ejecutivos de la CBN, declararon que diariamente se venden para la paz 336.000 botellas de cerveza o sea 28.000 docenas de las 35.000 que se producen cada día para todo el país. En las últimas semanas la demanda ha aumentado de tal manera que la fábrica y la propia Guardia Nacional enfrentan serios problemas. Un grupo de policías controla las largas colas que se forman en las inmediaciones de la cervecería.

            Espejo dijo que a estas alturas una solución está fuera de los alcances de la empresa porque está trabajando con toda su capacidad. El intendente municipal Víctor Guzmán ha participado personalmente del trabajo de control.

            La cervecería confirmó que diariamente 4.000 personas hacen fila en sus inmediaciones para adquirir cerveza. Según Johnson “se nota claramente un afán de especulación” porque propietarios de pequeños almacenes y bares que hace poco hacían adquisiciones menores, ahora compran cantidades que parecen estar fuera de sus posibilidades.

            Fundamentó su opinión por los registros en la devolución de botellas vacías. “Sale diariamente 336.000 botellas, pero las devoluciones fluctúan entre 19.000 y 20.000 botellas” dijo.

            “La situación ha llegado al extremo de que los puestos de las filas que se forman desde la madrugada son vendidos por 300 o 150 pesos bolivianos”. Admitieron algunos policías que ejercen el control haciendo notar que estas cosas muchas veces no pueden ser controladas”.

            “Desde el punto de vista de la empresa el abastecimiento es normal y dentro de las posibilidades del mercado de la ciudad insistió Johnson. Hizo notar que “Las estadísticas de venta harían pensar que el 50% de la población paceña consume una cerveza diaria y en este registro se tendría que incorporar a 1 a los niños porque según el censo la paz tiene 650000 habitantes (Presencia. s/f (1977).

 

AVISO CBN A LA OPINIÓN PÚBLICA

            “(..) Primero, las determinaciones tomadas por la gerencia general de nuestra empresa están exclusivamente destinadas a precautelar el más normal abastecimiento de nuestros acreditados productos en todo el interior de la República dentro de nuestra actual capacidad de producción, razón además que nos induce a procurar defender los intereses de esos consumidores optando por medidas que puedan garantizar su expendio a precios razonables” (Detalla situación de los mayoristas en Santa Cruz y de la Cámara departamental de hotelería).

            Este crédito, confianza y aprecio con que de uno a otro extremo del país se consume la Cerveza Boliviana Nacional es el mayor premio con que se califica nuestra producción, por lo que, agradecer a nuestros favorecedores por su distinción y desearles una gratísima Navidad en sus hogares, guardamos la seguridad de brindarles en el año 1978 los resultados positivos de un esfuerzo que tiende a satisfacer exigencias que le que las comprendemos y prometemos solucionar (Presencia, 21-12-77).

            La situación volvió a repetirse en los años ochenta.

            Denuncian presiones oficiales para la venta de cerveza paceña. Carlos Johnson superintendente de Comercialización de la CBN, denunció que la CBN “es objeto de presiones por parte de autoridades de gobierno y militares para la venta de cerveza”. Se suspendió 24 días ante la sobredemanda por el anuncio de adopción de medidas económicas. Denunció que autoridades militares presionan para que se atienda en forma preferente a determinadas personas” (Presencia, 6-2-1982).

 

PUEDE FALTAR AGUA, PERO NO CERVEZA

 

            Cualquier producto podría faltar en la canasta familiar, pero no la cerveza en los acontecimientos familiares, las fiestas patronales y los festejos tradicionales.

            En la celebración al Dios de la Abundancia, el Ekeko, la gente adquiría botellitas diminutas, cajoncitos de juguete y latitas de cerveza para asegurar que el producto no faltase en su mesa a lo largo del año. Es una creencia entre los bolivianos que las compras en miniatura en la feria de las Alasitas, cada 24 de enero, se traducirán en iniciativas verdaderas. Alasitas significa “cómprame”.

            El creyente sólo necesita fe, comprar los objetos deseados en sus muestras imitadas cuando el sol llega al cénit, al mediodía, cerca de una iglesia para lograr que la aspersión del sacerdote con el agua bendita moje la adquisición. Inmediatamente corre para pedir al yatiri, quien suele situarse cerca del atrio, para que complete la bendición bajo el humo de la koa y el incienso musitando rezos en un aimara secreto. La doble protección del Dios cristiano y de los Achachilas ancestrales le dan la seguridad que todo lo solicitado será atendido; sino en ese año, en el siguiente. Ritual que se repite una y otra vez.

            La CBN, como otras industrias y comercios paceños contrata a hábiles artesanos para que imiten sus productos que se expondrán en las Alasitas. Faltar a la cita podría ser catastrófico para las ganancias de ese año. Ni siquiera los bancos, las universidades, las notarías, las agencias de viajes, las líneas aéreas, dejan de vender miniaturas para atraer a los clientes durante los doce meses restantes.

            No es la única práctica del ritualismo cristiano pagano de los bolivianos donde la cerveza de la CBN es fundamental. Los albañiles preparan dos momentos importantes cuando construyen una casa. La cha’lla permite solicitar permiso a la Pachamama, la Madre Tierra, para que la edificación ocupe sin problemas un pedazo de su territorio. Un yatiri dirige la ceremonia quemando un feto de llama adornado con cintas de colores, coca, misterios (ángeles) de dulce, papeles dorados y plateados, nueces, canela y manzana. Antes de quemar la llamada “mesa” (misa), libará chorros de cerveza en cada esquina, junto a los trabajadores y a los dueños. El feto suele ser enterrado junto a botellas de cabeza. No hay camino, puente o casa que se construya sin la ceremonia, que se repetirá antes de poner el techo y cada primero de agosto, el mes dedicado a la Pachamama y al viento.

            La cerveza de la CBN se abrió espacio en todos los principales festejos patronales y populares, como la entrada de bailes originarios en honor al Cristo del Gran Poder, en La Paz, en la Entrada del Carnaval de Oruro, donde la preferencia se va a otro producto de la CBN, la cerveza Huari. Huari es otra leyenda porque tiene la vertiente con el PH perfecto para fabricar cerveza. Es una bebida cara, Premium, pero ninguna crisis detiene su consumo.

            La CBN patrocina la fiesta aportando a los pasantes/organizadores. Si en los últimos años la venta normal de hectolitros de cerveza es de 35 millones en carnaval sube a 45 millones. A los dos o tres días se termina el stock. Decenas de personas venden Huari o Paceña en latas, que también recolectan los más pobres para ganar unos pesos.

            En los bares el dicho suele ser: “deme otras dos”, sobre todo cuando se juegan dados, “cacho”. En las graderías donde los espectadores disfrutan el paso de los bailarines el dicho suele ser: “debe seis”, cuyo líquido desaparece a gran velocidad. Otras bebidas espirituosas como el singani o los macerados de frutas son para el final, cuando los festejos están fuera de control.

            El boliviano consume cerveza, aunque para ello gaste un porcentaje importante de su salario, según registran los observatorios mundiales.

 

LA IMPORTANCIA DE LA MARCA

            Ibo Blasidevic, quien trabajó 15 años en la Cervecería Boliviana Nacional, recuerda que su producto estrella no nació como una marca. La etiqueta con la figura clásica del mítico rey Gambrinus decía: Cervecería Boliviana Nacional y contenía los datos que identificaban a la bebida que era cerveza Pilsener.

            Fueron los consumidores los que la apodaron la “Paceña” pues era la bebida que se producía en La Paz y que muy pronto conquistó los paladares. En los restaurantes los clientes pedían cerveza “pero que sea Paceña”.

            Este producto salió a la venta en los años de la principal industrialización paceña, boliviana, entre la década de los 20 y los 40, cuando aparecieron marcas que se convirtieron en nombres para su producto: los embutidos eran Stege, las pastas eran Ferrari, el pan/marraqueta era Figliossi, el calzado era Manaco, los medicamentos eran INTI o VITA. Este imaginario contribuyó a una apropiación de esas marcas como una auto referencia, un orgullo, un emblema de una vida moderna, confortable, urbana. En las bebidas alcohólicas, la CBN ocupó ese puesto.

 

A MODO DE CODA

            En los cincuenta/cincuenta días de bloqueos y de paralización del estado, la CBN detuvo máquinas, algo que no ocurría en los conflictos sociales más complejos. No se conocen cuáles fueron las pérdidas en cifras en una empresa que no registra conflictos sociales.

            Desde la época de los Johnson los obreros recibían su salario, sus beneficios, guardería, comedor y fardos de cerveza, los cuales él podía comerciar o consumir.

            Es importante recordar a uno de los hombres claves en su trayectoria, Hugo Ernst Ribera, quien tomó decisiones claves hace un siglo para que la cerveza fabricada en La Paz ocupe por décadas el primer puesto. También fue uno de los principales impulsores de la Cámara Nacional de Industrias que cumple 95 años.

 

(Con información de Carmen Johnson, Ibo Blasidevic, recortes de periódicos Presencia y Ultima Hora y fichas de trabajo para el libro de José Alejandro Peres y Lupe Cajías: 90 años de la Cámara Nacional de Industrias, 2022.

Las fotografías corresponden a la investigación de Carolina Muñoz en la prensa custodiada por la Universidad Mayor de San Andrés).