viernes, 16 de octubre de 2026

PREMIO A LA DEFENSA DEL DERECHO INTERNACIONAL

 


            “Hemos escuchado las palabras cobardes morales” (de Netanyahu para referirse a las decenas de delegaciones que abandonaron la Asamblea de Naciones Unidas para no oír su discurso). Para mí, los cobardes morales son esos líderes mundiales que se niegan a sentarse y negociar una paz justa y duradera; aquellos líderes que niegan el acceso de ayuda humanitaria a personas en desesperada necesidad; cobardes morales son aquellos que faltan el respeto al derecho internacional.”

            Así respondió la ministra de Asuntos Exteriores de Islandia Katrin Gunnarsdóttir, (Reikiavik, 1965), elegante rubia, esposa y madre de deportistas, de trayectoria política liberal. Islandia reconoce al Estado de Palestina desde 2011. Fue el primer país de Europa Occidental en tomar esa decisión. La “Tierra de Nieves”, se independizó en 1918. Es una nación que no agredió a otros países ni promocionó guerras.

            En el extremo sur del planeta, una mujer de cabello negro rizado tuvo que batallar desde la niñez para demostrar que todos los seres humanos tienen los mismos derechos, aun cuando se los desconozcan por ser pobres, por ser negros, por ser migrantes. A lo largo de décadas denunció el apartheid. Sabe lo que es la discriminación. Aprendió leyes, no agarró armas, ni tiró bombas, ni cortó el agua a sus vecinos.

            Noruega, antiguo reino que dominaba Islandia, anunció hace dos años, junto a España e Irlanda que su país reconocía al Estado Palestino. Los gobiernos noruegos no alentaron pogromos contra judíos ni abrieron campos de concentración.

            En Oslo, capital de Noruega, se reúne tradicionalmente el Comité Nobel Noruego Este año, el Comté otorgó el Premio Nobel de la Paz 2026 a la jurista sudafricana Novanethem “Navi” Pillay, esa niña de piel oscura, convertida 80 años después en un referente mundial. “Por sus esfuerzos para promover la paz, defender el derecho internacional y combatir la impunidad en crímenes de guerra, de lesa humanidad y genocidio.”

            El presidente sudafricano Cyril Ramaphosa felicitó a Pillay afirmando que ha “servido a la humanidad con principios y la convicción de que el mundo puede y debe ser un lugar mejor”. Otros sudafricanos recibieron el mismo premio por buscar la paz en el país de odio racial, entre ellos Nelson Mandela (1993), al que Pillay defendió cuando Estados Unidos lo acusaba de terrorista y Fidel Castro lo alababa.

            El secretario general de la ONU, António Guterres elogió el premio como “un homenaje a todos aquellos que trabajan para defender el derecho internacional, el estado de derecho y los derechos humanos, y para garantizar la paz, la justicia y la dignidad humana.”

            Donald Trump, el presidente de Estados Unidos que ansía doblegar al Comité Noruego para llevarse la estatuilla, como Barak Omana, afirmó que el Comité se había “avergonzado irremediablemente” por seleccionar a Pillay, a quien describió como “odiadora descarada de Estados Unidos e Israel”. Trump, vengativo, anunció más sanciones contra la Corte Penal Internacional (CPI), donde trabajó Pillay.

            Navi se burló de Trump y adelantó que no compartiría el Premio Nobel con él (en referencia a la entrega de la estatuilla que protagonizó María Corina Machado). Trump asegura que detuvo ocho guerras y que merece ocho premios.

            El primer ministro israelí Benjamín Netanyahu afirmó que el Comité “había perdido su brújula moral al premiar a una fanática que construyó su carrera inventando y propagando calumnias de sangre contra el único Estado judío”.

            La Corte Penal Internacional emitió una orden de arresto contra el dirigente judío hace dos años por presunta responsabilidad por crímenes de guerra como el uso del hambre como arma de guerra y los ataques intencionales contra la población civil (el fantasma de “Naza”) y crímenes de lesa humanidad.

            En la reunión en Washington, Israel pidió a los países latinoamericanos que abandonen la CPI, a la que califica de “corrupta”, dentro de los llamados “Acuerdos de Isaac”. No se conoce información oficial de la Casa del Pueblo. René Blatmann fue el boliviano que trabajó 10 años en la CPI, incluso ocupó la vicepresidencia.

            La abogada tiene un historial que combina la denuncia contra los opresores y la defensa persistente del derecho para enfrentar las injusticias. Fue seleccionada para ocupar cargos internacionales y se convirtió en una experta en derecho internacional como el método para detener los abusos a los Derechos Humanos y los discursos de odio, racismo y segregación.

            El Nobel de la Paz es el más importante en el testamento de Alfred Nobel que estableció este reconocimiento porque vivía angustiado por los estragos de su invento, la dinamita, que es útil para abrir rocas, pero fatal cuando la usan los terroristas, desde la calle o desde los estados.

viernes, 9 de octubre de 2026

LA INSTITUCIONALIDAD CULTURAL EN EL LIMBO

 

            En la primera semana de este año, escribí (ingenua) que: “los nombramientos en el área de la gestión cultural bajo el gobierno de Rodrigo Paz Pereira son los mejores augurios para este 2026. Al menos cuatro de los nuevos responsables son personas experimentadas en organizar políticas culturales y eventos que trascienden la esencia del pensamiento y de la creación de los bolivianos.”

            Se recategorizó la Cartera de Culturas, que había sido deformada con las tareas ideologizadas de “descolonización” y “despatriarcalización”, al convertirla en Ministerio de Turismo Sostenible, Culturas, Folklore y Gastronomía. Parecía que, finalmente, la Economía Naranja se abría paso y con perspectivas de alianzas público-privadas y una hoja de ruta oportuna.

            La mayoría de las expresiones culturales nacionales provocan autoestima en los bolivianos, hasta patriotismo y chauvinismo. Además, atraen la mirada (y las inversiones) externas por su originalidad. El turismo, con el Salar de Uyuni como eje de distribución, es otro pilar para mirar el futuro. La gastronomía es un fenómeno reciente que refleja el trabajo intenso de la sociedad civil desde inicios de este siglo. Se ha transformado en un destino turístico para disfrutar sabores fusión, alimentos saludables, acceder a los llamados “super granos”, compartir en ambientes placenteros. Los lejanos frutos amazónicos llegan a las mesas finas; el café con premios internacionales; los vinos y singanis del sur; las ferias temáticas. La Paz es líder con decenas de propuestas, donde los jóvenes (mujeres) apuestan por visiones de vida.

            Una dinámica que une a un campesino de Baures con una fábrica de chocolates en Sucre y alienta la industria con demandas diversas, desde cajas y papeles finos, laboratorios de calidad, publicidad, mercados internacionales. Placer.

            A pesar de la falta de gasolina y de diésel, los productores y los industriales no dejaron vacía la mesa boliviana, con sus panes, quesos, embutidos, pastas, cereales.

            Hubo aplausos desde varios frentes. Esperanza.

            Al paso de los meses, el entusiasmo se fue apagando. El primer golpe lo protagonizaron la ministra Cinthya Yáñez y el Canciller Fernando Aramayo cuando abrieron el telón de su gestión con el retorno de los turistas israelitas (la mayoría con experiencia en el servicio militar y las guerras, ahora genocidio). No hubo otra conferencia similar para anunciar cuántos turistas coreanos o japoneses llegarían a Bolivia, cómo se mejoraría el servicio en Migración, en Aduanas, los escritorios de las (pocas) líneas aéreas en los aeropuertos.

            Los logros en el primer semestre fueron desde las asociaciones, como en el Carnaval de Oruro que atrajo a 6 mil visitantes VIP y generó millones de dólares, donde decenas de comercios, hoteles, restaurantes, industriales, vendedores informales ganaron dinero. Los plagios peruanos o chilenos se caen solos porque Oruro es inimitable.

            Entre abril a julio (temporadas medias y altas) el bloqueo irresuelto por semanas generó pérdidas millonarias, la postergación inédita de la fiesta del Gran Poder, recuperada por el esfuerzo de sus devotos. El 8 de julio renunció Yáñez.

            Como regalo al aniversario patrio, Paz anunció el reemplazo del ministerio por una “agencia de turismo” provocando una avalancha de críticas desde los gestores, los artistas y las cámaras de turismo que recordaron el fracaso de un intento similar en el gobierno del MAS. El viceministro Andrés Zaratti detalló en su carta de renuncia el daño irreparable a la gestión cultural nacional. Meses después no es posible identificar si existe o no esa agencia y qué hace.

            El cierre no parece casual. Una porción pasó a la Cancillería, donde Aramayo sigue con poder (a lo que se suma lo que pasó con la vicepresidencia y con programas de difusión histórica). La cultura es una de las herramientas aborrecidas por el pensamiento MAGA. Donald Trump quiere apoderarse del Centro Kennedy para las Artes Escénicas. Javier Milei cortó el apoyo estatal al cine argentino y cerró los originales canales de financiación que tenía el Instituto de Teatro. Giorgia Meloni promueve una “narrativa nacionalista y cristiana” para romper con lo que llama la “hegemonía cultural de las izquierdas”.

            En vísperas del primer año del gobierno de Paz, con el Estado vaciado, la cultura camina errática. ¿Está o no está dentro de la Cancillería, es agencia o no, funciona como viceministerio, cómo se pasaron sus presupuestos?

            En la alcaldía paceña la Secretaría de Cultura está acéfala, Primero nombraron a una masista con cero experiencias en la gestión cultural local, que renunció por un escándalo de corrupción internacional. Tampoco duró otra funcionaria con una trayectoria amplia y experiencia de 20 años en trabajos culturales públicos y privados y con un programa de trabajo. Hace semanas que no eligen a nadie.

            En el trayecto quedan asuntos en el limbo como el retorno de piezas culturales aprobado por el gobierno sueco. O el caso del Museo Arqueológico depende ahora de la Cancillería (¿?) o la entrega del Cóndor de los Andes a la Sociedad de Investigación de Arte Rupestre de Bolivia, fundado en 1987 por el especialista alemán Matthias Strecker y otros expertos que luchan por preservar el patrimonio arqueológico boliviano.

            Es difícil esperar que un gobierno de ultraderecha escuche la voz de los artistas.

 

viernes, 2 de octubre de 2026

LA FAMILIA REAL DE PASEO

 

            No existe límite para las sorpresas que depara la familia real a sus súbditos bolivianos. Han avanzado desde un municipio pequeño, al parlamento, a la presidencia y ahora a pasear por Florida, Estados Unidos, donde pueden codearse con Donald Trump.

            La historia familiar viene de genealogías ligadas al poder político y económico.  Jaime Paz Zamora ocupó la vicepresidencia y la presidencia de Bolivia. Salió salpicado con escándalos de corrupción. El más ruidoso fue el de los narco-vínculos y la supresión de visas a Washington. Eran errores, “no delitos”.

            Paz se casó con la española Carmen Pereira, después de abandonar sus estudios para ser sacerdote. Engendraron a Rodrigo y a Jaime que, al contrario de lo que dicen algunas biografías, no nacieron en el exilio sino cuando sus padres estudiaban. Paz Zamora tuvo otros hijos, varones, con sucesivas parejas. El clan se ayuda mutuamente.

            Carlos Mauricio Urquidi Urquidi se casó con Beatriz (Bi) Barbery, con la cual tuvo cuatro hijas.  Marielena o Marilena (Bi Bi) se casó con Rodrigo Paz.

            María Paola se casó con otro hijo de Jaime, Martín Paz Barrón. Como cuñada del presidente aparece en la famosa foto del rey español en las gradas del palacio, debajo de Fernando Cerimedo. Según relatan viajeros acompaña a la primera Dama en sus recorridos. Únicamente la Contraloría del Estado podría confirmar quién compra sus pasajes, cuándo, dónde, por qué motivo. Aparece como dueña de inmuebles en Miami con un costo superior al medio millón de dólares. Esta semana, la prensa independiente boliviana reflejó la magnitud de los negocios de los/las Paz Urquidi en el norteño país.

            ¿Quién ganó más? ¿Los Paz casándose con las herederas Urquidi o las Urquidi casándose con los herederos de un presidente?

            Urquidi Urquidi fue sentenciado a siete años y seis meses de reclusión por una estafa a los clientes del Banco Sur en un caso conocido como los “bancovínculos”, cuando todavía no existían suficientes controles sobre los bancos privados. El Banco Sur tuvo una dudosa alianza con el Banco de Inversión Boliviana. El proceso fue iniciado en 1995.

            ¿Qué pasó con los 200 millones de dólares que debían al Banco Central? Esa es la cifra de la supuesta quiebra según detalló hace 25 años el intendente liquidador Hernán Blacut. El proceso declaró culpable a Urquidi y a Jaime Gutíerrez Moscoso, entre otros, como “autores de los delitos de Desobediencia a la Autoridad, Estafa, Supresión o Destrucción de Documentos, Sociedades o Asociaciones Ficticias, Apropiación”, sentencia confirmada. Los absolvió de otros delitos como falsificación de documentos. Los expedientes oficiales conservan los detalles.

            Urquidi no pisó la cárcel y en algún momento fugó a Estados Unidos, seguramente con visa. Interesante conocer que vive cerca donde aterrizó el avión que trasladaba a la familia real el pasado fin de semana.

            El 15 de diciembre, la Cancillería, al mando de Fernando Aramayo, publicó un aviso de felicitación a la primera Dama por su cumpleaños y reconocía: “su compromiso con el pueblo boliviano. Le deseamos salud, bienestar y una jornada plena con su familia”. Aramayo acompañó a Paz en su cumpleaños este 22 de septiembre. ¡Todo un leal virrey!

            Otra noticia informó que la pareja real cumplía aniversario de bodas. Entonces, el avión oficial que supuestamente debería salir la noche del jueves 24 y llegar a La Paz el viernes sufrió un desvío. ¿Qué pasó en el wekkend?

            Como ha ocurrido en otras ocasiones, las explicaciones son de las más variadas. Incluye una del presidente Paz, con una mueca de ira indisimulada, que contestó a la periodista recordando el viaje de Evo Morales a Sudáfrica y no pronunció Boca Ratón.

            Paz Pereira aprovechó su viaje familiar para dar un discurso en la Asamblea de Naciones Unidas, ante un auditorio semivacío. Habló generalidades. El postre lo dejó para el final: “Hice solo mi campaña en redes; no utilicé expertos en campañas. No utilicé millones de dólares. Solo soy redes”. Está grabado. No es fake. Casi, casi nombra a la hija Catalina.

            Le tocará a su equipo borrar las declaraciones de Fernando Cerimedo, los miles de noticias sobre su asesoramiento a Paz Pereira. Cerimedo, de ser el omnipresente en el poder y referencia para la familia real, ahora es negado.

            Y como cruzar ríos de sangre es sello genético, Paz se reunió entusiasmado con Benjamín Netanhayu, el otro presidente que vio vaciarse la sala de la ONU, en cita organizada por el eje Washington Tel Aviv. ¿O la preparó Francisco Huanca? Paz, plagiando a los alteños, aseguró: “nunca de rodillas”.

            ¡Ah!, también hubo una separata… 

 

 

             

viernes, 25 de septiembre de 2026

ASAMBLEA DE UNA ORGANIZACIÓN DESORGANIZADA

 

            La 81 Asamblea de Naciones Unidas reúne a 81 jefes de Estado y 50 de gobierno del 22 al 28 de septiembre. Están presentes el presidente de Estados Unidos y la mayoría de los líderes europeos, de Francia, de Reino Unido, de España, pero no asisten ni el canciller alemán ni la primera ministra de Italia.

            De América Latina destaca la llegada de Delcy Rodríguez que será la primera presidenta venezolana desde 2018, cuando habló Nicolás Maduro, secuestrado y luego detenido en una prisión a pocos kilómetros de la sede de la ONU.

            El presidente de Brasil Ignacio Lula da Silva fue el primer latino en hablar.  Lula fue muy claro al recordar a Donald Trump que no puede ejercer su autoridad más allá de sus fronteras. En pocos días Brasil celebra elecciones y como ha sucedido en otros países de la región hay el temor de la influencia directa e indirecta, ilegal, de personas ligadas al escudo de Trump para torcer el resultado de los comicios.

             Además, estarán los nuevos presidentes de Sudamérica: Keiko Fujimori de Perú, José Antonio Kast de Chile, Rodrigo Paz de Bolivia. Participaron Daniel Noboa de Ecuador, Javier Milei de Argentina y otros mandatarios sin propuestas novedosas.

            El canciller de Cuba, Bruno Rodríguez, hablará en nombre del presidente Miguel Díaz Canel, quien prefirió no salir de casa. Tampoco estarán a nivel presidencial Vladimir Putin de Rusia ni Xi Jinping de China, que participará con su vicepresidente. Aunque ninguno de estos líderes ha asistido en los últimos años se esperaba que en esta ocasión estén presentes por la tensión mundial.

            La ONU tiene 193 miembros, muchos más de los 42 que hace un siglo crearon la Liga de Naciones, un organismo que veló más por los intereses de las potencias europeas y las potencias emergentes que por la estabilidad del mundo. Algunas de sus resoluciones trajeron problemas que duran hasta ahora principalmente en el Medio Oriente, parte de Asia y parte de África.

            En 1945, medio centenar de países acordaron apoyar los principios de la Organización de Naciones Unidas, creada bajo las lecciones de la Segunda Guerra Mundial. Trajo esperanza, más aún con la incorporación de las naciones que lograron su independencia en los 60.

            Hubo un momento de orden mundial y de reglas para todos. Sin embargo, en el nuevo siglo y principalmente en este quinquenio ese orden fue desorganizado por las grandes potencias.

            El asunto de Palestina sigue ensangrentado, sumando muertos y mutilados y, a la vez, con una creciente ola de apoyo mundial, desde la cultura y desde los 250 sacerdotes que desfilaron en pleno Vaticano con nombres de niños asesinados. Históricamente, la entrega de la Liga de ese territorio a los británicos en 1920 provocó la no firma de Estados Unidos.

            Ahora Trump veta el ingreso del presidente palestino, violentando los principios de la ONU para que todos puedan hablar (igual que violentó el Mundial de Fútbol).

            Naciones Unidas y sus diferentes agencias no han tenido la posibilidad de gestionar verdaderas treguas en los países en guerra tanto interna como externa, o de limitar las muertes de niños por diferentes causas, la justicia global o una economía sustentable que salve al planeta en los momentos en los que existen tantas amenazas.

            Por otra parte, los países nórdicos intentan tener un peso mayor. Dinamarca hizo maniobras significativas para tratar el tema de Groenlandia, fruta apetecida por Rusia y por Estados Unidos. El presidente de Finlandia marcó en su discurso la diferencia de los países de las democracias occidentales más sólidas y transparentes frente a las presiones de Trump y de Putin con conceptos claves como multilateralismo, confianza, alianzas.

            El discurso de Trump fue otro plato de buffet barato, donde -entre otros ingredientes- pidió a Volodymir Zelenzky no bombardear refinerías rusas para no encarecer el precio del diésel, después que él provocó el cierre del estrecho de Ormuz.

            En los minutos en los cuales se desarrolla la Asamblea y a pocos kilómetros hay al menos un latinoamericano, puede ser un niño, deportado de una forma violenta y muchas veces ilegal hacia algún país. Los que pensaban que el asunto de los desaparecidos era tema de las dictaduras ahora saben que también hay desaparecidos cuando interviene la ICE para detener a personas supuestamente sospechosas y expulsarlas a países que pueden estar en el África o en Asia o a las cárceles salvadoreñas, donde se pierde su rastro.

            El secretario general Antonio Guterres se despide en esta asamblea después de una década. En diciembre se elegirá al nuevo secretario general de Naciones Unidas que podrá ser una mujer y podrá ser una latinoamericana. ¿Será capaz de ser independiente, de enfrentar a los grandes poderes, de defender la paz mundial, de cumplir los ideales de quienes firmaron la Carta de la ONU?

 

viernes, 18 de septiembre de 2026

“NAZA”

 

            A las denuncias de católicos y a los informes internacionales, se sumaron en estas semanas voces de judíos que no soportan que en su nombre se torture y asesine a palestinos (muchos niños y adolescentes) y se promueva la limpieza étnica.

            En el impecable Festival de Cine de Venecia, el público aplaudió de pie por media hora a los directores del documental “Naza” que reúne los testimonios de 24 militares de Israel, escrito y dirigido por Yubal Abraham y Raquel Szor (¡qué nombres bíblicos!).

            Describe el genocidio en Gaza cometido por las Fuerzas de Defensa israelíes desde el punto de vista de los perpetradores, quienes bombardearon edificios, aunque los servicios de inteligencia conocían que ahí estaban familias viendo la televisión, se escuchaba el llanto de un bebé o la charla de una pareja. El documental ganó el Premio Especial del Jurado. “Naza” es un acrónimo militar derivado de un término hebreo para calcular el número de civiles que morirán en un ataque.

            La película denuncia el rol de funcionarios israelíes en los asesinatos en masa en Gaza desde octubre de 2023 y que continúan pese a un aparente alto al fuego. El documental fue producido por “The Guardian”. La crónica cultural de este medio cita: “filmada de noche desde las azoteas de Tel Aviv revela en detalle los sistemas que se esconden tras la calculada matanza de civiles palestinos por parte de Israel en Gaza.” El otro productor es el reconocido cineasta James Wilson.

            Hace dos años, los mismos cineastas dirigieron “No other Land” sobre la violencia de los colonos contra comunidades palestinas en Cisjordania. En esa ocasión ganaron el Oscar al Mejor Largometraje documental. En La Paz lo pasaron un par de días. Lo cierto es que es difícil digerir tanta maldad real; es demasiado fuerte. Poco después, Israel asesinó al palestino que ayudó en la producción.

            La corresponsal de la DW informó que muchos israelíes que siguen sin enterarse lo que hace su gobierno se preguntaban por qué esta reacción mundial. La televisión y la radio francesa reprodujeron la ira de Benjamín Netanyahu porque ahora “desde adentro” se hacen las denuncias.

            “Naza” se presentará en el Festival Internacional de Cine en San Sebastián, España y en Nueva York a fin de mes. ¿Permitirán los cerimedos del gobierno boliviano que llegue a Bolivia? ¿Quién se atreverá a difundirla? En todos los lugares los directores saben que deben enfrentar agresiones a su integridad física y emocional. Israel los amenazó con quitarles la nacionalidad y los han tratado como traidores.

            En el resto del mundo, empresas especializadas documentan que los críticos le han dado 100 puntos a “Naza”. Los filmes sobre la realidad palestina, desde la Nakba de 1948, tienen que competir contra miles de películas que muestran únicamente la versión judía post Holocausto en la fundación de Israel en un territorio supuestamente vacío.

            Las películas con otras voces deben vencer muchísimas dificultades de realización, de producción y de difusión en una industria dominada por capitales sionistas. La actriz estadounidense Susan Sarandon comentó en estos días el sabotaje contra su trabajo por expresar su condena a los crímenes en Gaza.

            En los últimos días salieron reportajes en la televisión europea sobre los violentos ataques de avasalladores contra familias palestinas asediadas por días. Cómo será de temible su acción impune que el embajador de Estados Unidos en Israel los calificó de terroristas.

            En otros países se han organizado descendientes de judíos que padecieron los progroms soviéticos o la persecución nazi para reclamar por los derechos de los palestinos. En Uruguay, abuelas judías recorren canales de televisión y emisoras para dar a conocer su protesta.

            El otro revés para Israel fue protagonizado por doce gobiernos de democracias occidentales: Reino Unido (que ya ha recibido amenazas y chantajes de Israel), España, Canadá, Francia, Dinamarca, Finlandia, Irlanda, Islandia, Noruega, Polonia, Portugal y Suecia. Anunciaron sanciones al comercio con las colonias ilegales como respuesta a la violencia cometida contra los palestinos y la continua expansión de los asentamientos a costa de tierras y viviendas palestinas.

            Por su parte, la ONG humanitaria judía B’Tselem acusó a Netanyahu de tratar de ahogar las condiciones de vida en Cisjordania. “Proyecto eliminación” denuncia en 249 páginas que ese objetivo se sustenta en la violencia y la intimidación, las restricciones de movimiento, el estrangulamiento económico, la destrucción social y política, la limpieza étnica y la conquista territorial.

            El ministro hitleriano Brn-vir, cada vez más desquiciado, presentó su plan para vaciar Gaza de la población palestina.

            En contraste, la ultraderecha que ganó en dudosas elecciones en Argentina, Bolivia, Chile, Colombia, Honduras respalda la política sionista. Curioso, hace cinco años, América Latina, dominada entonces por el Grupo de Puebla, se negó a recibir a Volodimir Zelensky que denunciaba a Rusia.