En 1980, tres países en distintos continentes mostraban al mundo las
posibilidades de cambios profundos en busca de esa línea invisible que se llama
Libertad: Bolivia en América; Polonia en Europa; Irán en Asia. Tres enseñanzas
diferentes.
Bolivia era el ejemplo para los latinoamericanos que luchaban por derrocar a
los gobiernos militares respaldados por Estados Unidos en el apogeo de la
Guerra Fría. Fría para unos, sangrienta para el subcontinente. James Carter
intentó frenar los excesos de las dictaduras. Bolivia fue elegida para ensayar
unas elecciones controladas. Sin embargo, la decisión de esposas de mineros
(con el apoyo moral y material de la Iglesia Católica) cambió ese diseño al
lograr la amnistía general el 18 de enero de 1978 y la histórica convocatoria
electoral sin presos políticos.
El ejemplo boliviano asustó a los fascistas del Cono Sur. Una conspiración
narco/militar, con intervención de Argentina, detuvo la construcción
democrática. Sin tregua, los sindicatos resistieron hasta lograr recuperar la
senda constitucional en 1982. En 2006, la presidencia de un campesino
semianalfabeto abrió esperanzas en el Sur.
En 2026, el país tiene un gobierno de derecha surgido en elecciones libres. La
mayor amenaza son los resabios violentistas como el clan García Linera que
alentó asesinatos en 2008, guerra civil en 2019; agarrar del cuello a los
empresarios en 2025. Uno de sus hijos advierte con fusilar a sus oponentes.
El 27 de enero de 1945, el ingreso de las tropas soviéticas en el campo de
exterminio de Auschwitz-Birkenau alegró a la población polaca que había
padecido los horrores del nazismo. Pero, el régimen comunista en la zona del
Pacto de Varsovia prolongó los sufrimientos civiles. Sin embargo, la elección
en 1978 de Karol Josef Wojtyla como Pontífice abrió una ventana de esperanza.
El sacerdote de Cracovia, convencido antimarxista, era parte de la Iglesia
Católica que ayudó a la resistencia del pueblo, profundamente creyente.
Con ese aliento, el sindicato Solidaridad cobró una amplia influencia. Fue
fundado en agosto de 1980, aunque ya en 1979, las huelgas en los astilleros
consolidaban un movimiento independiente del bloque soviético. El líder obrero
Lech Walesa logró firmar un acuerdo con el gobierno estalinista y vencer etapas
de represión y clandestinidad. Solidaridad fue la primera grieta en el feroz
Telón de Acero. Poco después Walesa fue presidente, cayó la agotada URSS y los
países del este europeo respiraron libertad.
En 2026, Polonia experimenta el auge de la ultraderecha con una radical agenda
anti migratoria. El liderazgo de Karol Nawrocki es una fisura para las posturas
más democráticas de la Unión Europea. Al mismo tiempo, vuelve al miedo de los
años 40 con la invasión rusa a Ucrania. Muchas mujeres están ahí refugiadas;
algunas con traumas terribles atendidas por la doctora boliviana Erika Silva.
El 16 de enero de 1979, el Sha Reza Pahlavi abandonó Irán marcando el final de
la monarquía, después de un masivo levantamiento popular contra la situación
económica. El Sha, con el respaldo de Washington, había gobernado con mano dura
al milenario espacio persa. “Presencia” difundía noticias sobre las luchas de
los fedayines.
La violencia empleada el Viernes Negro de septiembre de 1978 había acentuado la
crisis. La plaza Jaleh de Teherán fue escenario de la sangre que manchó sus
esquinas. No se publicó la cifra de muertos. Los generales fueron desertando
hasta que el Sha salió derrotado. La revuelta había acorralado a un gobierno
amparado por la CIA.
Surgió la República Islámica liderada por el Ayatola Imán Ruhollah Jomeini.
Desde febrero, él se convirtió en el símbolo de la revolución, muy distinto al
movimiento estudiantil que había encabezado la revuelta. A fines de 1979
estalló la crisis de los 50 rehenes en la embajada de Estados Unidos. El Sha se
refugió en Panamá (donde estaban asilados la familia Paz Zamora Pereira y
dirigentes de la COB). Esta tensión hizo perder a Carter la reelección. Su
sucesor, Ronald Reagan, volvió a los métodos imperialistas.
La fuerza del islam hizo tambalear las teorías políticas de la época. Se
sucedieron las guerras provocadas en gran parte por EE. UU., incluyendo
pretextos falsos, y tocando a Irak, Arabia Saudita, Israel, Líbano, Palestina.
En 2026 los iraníes vuelven a las protestas y a enfrentar al sistema a pesar de
las sucesivas matanzas en todo el país. Teherán fracasó en su intento de crear
bases ideológicas y logísticas en países latinoamericanos, entre ellos el
Estado Plurinacional de Bolivia y Venezuela, después de encubrir atentados
terroristas en Buenos Aires.
De telón de fondo, ayer como hoy, el petróleo, los recursos naturales y la
ambición de los mercaderes de las armas por apoderarse de territorios provoca
guerras y muertes sin importar el costo para la población civil.