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viernes, 21 de agosto de 2026

LA FAMILIA REAL DESPORTILLADA

 

            Al anochecer del 17 de agosto de 2025 una sensación de alivio recorría la mayoría de los hogares bolivianos, las salas diplomáticas y las misiones internacionales. La ciudadanía había acudido a votar con disciplina, orden y en paz. A través de las urnas despidió a un partido que había logrado gobernar casi sin oposición por dos décadas, el periodo más largo de gobiernos constitucionales con una sigla única, solo dos presidentes y ministros que envejecieron en sus cargos.

            El ganador, Rodrigo Paz Pereira, celebró rodeado de pobladores humildes. Al poco se conoció que alguno de los que lo vitoreaban robó su celular en pleno festejo (¿una señal?). Venció en la segunda vuelta y en noviembre juró como presidente.

            Un video se hizo viral con la (supuesta) voz de un Gilberto Hurtado (sonoro apellido) ofreciendo puestos en empresas públicas claves, a cambio de sumas de dinero. Otros nombres cercanos a la campaña de Paz aparecieron en situaciones similares (¿otra señal?). Paz pidió un proceso penal; ¿en qué habrá terminado?

            A lo lejos, únicamente conocido por los especialistas electorales, aparecía un hombre calvo, experto en campañas electorales con métodos sucios. Lo presentaron como el “profe” de la hija Catalina.

            Al anochecer del 17 de agosto de 2026, tres disparos sonaron en el ingreso de un hotel en Santa Cruz de la Sierra, ciudad sumida en los últimos meses en acciones de sicariato, con similares características a los carteles colombianos de los 90.

            La población boliviana, asombrada, conoció poco después y de forma intensa, contradictoria, confusa y llena de adjetivos que la (supuesta) víctima era la amante del hombre más fuerte del gobierno surgido hace apenas un año, el argentino Fernando Cerimedo. Parecía un culebrón mexicano de los 80.

            Ni el famoso caso de espionaje y contraespionaje, sexo, cabarés y mentiras de Christine Keller y el ministro británico John Profumo, que inundó las revistas rosas de nuestras madres en los 60, tuvo tantas telarañas como el tablero de Cerimedo. Keller no se hacía Photoshop, era bonita por naturaleza, pero en su cama dormía más de uno, entre ellos un espía soviético y ese detalle precipitó una crisis política de proporciones en medio de la Guerra Fría.

            Nada nuevo bajo el sol.

            ¿Acaso no fue una mujer la que desencadenó la caída de Evo Morales en 2016? Según sus biógrafos, la presencia de un alto ejecutivo chino en las sábanas de Gabriela Zapata enturbió la historia de amor con el indígena. El exceso de cirugías terminó por deformarla, más que los pocos meses que pasó en la cárcel por falsos testimonios.

            Cerimedo fue tratado por el gobierno de Paz como un héroe, a pesar de las causas judiciales que tiene pendientes en Argentina, Chile y Brasil. Su esposa encara igualmente acusaciones complicadas en Buenos Aires por asuntos ligados a instituciones públicas, proveedores de hidrocarburos, lobbies para contratos y otros.

            Se convirtió en el invitado estrella de las fiestas, como la boda de la hija del ministro que aprovechó para convertir el acontecimiento familiar en gran vitrina de sus (supuestas) relaciones con el Jet set criollo. Fotos por acá, fotos por allá.

            Fernando fue tratado como un amigo íntimo por toda la familia, incluso por el hermano del presidente Jaime Paz Pereira, quien trabaja en la CAF, el Banco de Desarrollo para América Latina y el Caribe. El abogado del argentino afirmó el miércoles que la CAF pagaba a Cerimedo como consultor externo. La entidad emitió un comunicado público desmintiendo esa noticia, negando cualquier vínculo laboral con él asesor de Paz.

            A su turno, la hija de Rodrigo, Catalina, se convirtió en el enlace más directo de Cerimedo con los operadores de comunicación en los ministerios. No ocupa un cargo en el poder ejecutivo, pero ejerce su poder familiar. ¿Saldrá en defensa del acusado de enriquecimiento ilícito? ¿Se apartará? ¿Quién la orientará ahora? ¿Qué sabía de la relación violenta de su profe con una mujer que también andaba por Palacio? ¿Escuchó las anteriores denuncias? ¿Hizo algo?

            Las acusaciones, por el momento sin pruebas ni datos confiables, alcanzan también a la esposa María Elena Urquidi y a su entorno. ¿Qué base sirve para semejantes afirmaciones? ¿Cuál es el verdadero motivo? El embrollo está todavía caliente y faltan capítulos. Muchos anuncios oficiales quedaron en nada en otros asuntos, pero ahora es fundamental para la continuación del gobierno que estos extremos sean investigados, empezando por las cisternas del 8 de noviembre y la gasolina basura.

            Mientras guarda silencio el presidente Rodrigo Paz, el principal responsable de la presencia de un extranjero ligado a Buenos Aires, Washington y Tel Aviv en espacios de decisiones políticas de valor geoestratégico para Bolivia, peor ahora sin el contrapeso de un José Luis Lupo y con la cercanía de un Fernando Aramayo.

           

 

viernes, 19 de junio de 2026

EL METAFISICO DEL FRACASO VERSIÓN TIK TOK

 

            Hace un siglo, los bolivianos fueron conducidos a una guerra fratricida por la demagogia de Daniel Salamanca, quien no dudó de aprovechar las demoras diplomáticas para salirse del frente interno convulsionado por reclamos de la autonomía universitaria, del respeto a las tierras comunitarias y de los flamantes sindicatos obreros.

            En este fatídico 2026, los bolivianos son desbarrancados a una guerra civil de baja intensidad, en la cual la inacción del presidente Rodrigo Paz Pereira y de su gobierno ha culminado en la destrucción de las cadenas productivas, las escasas vías de comunicación, la limitada producción industrial y agroindustrial, los pequeños emprendimientos.

            El metafísico del fracaso aseguraba que el país estaba listo para “pisar fuerte en el Chaco”. No con los arados, como había sugerido Jaime Mendoza, sino con las botas prusianas. Solo la valentía de los combatientes, la capacidad de los profesionales que partieron a las trincheras, la abnegación de los campesinos llevados a la fuerza, la fortaleza indígena detuvo el avance de los paraguayos. Salamanca y sus adláteres creían que la pérdida de dos generaciones de hombres en la Guerra de la Triple Alianza iba dejar sin respuesta al ejército de José Félix Estigarribia. ¡Qué equivocado estaba!

            En el medio la acción de argentinos que tienen una atracción desenfrenada por meterse en la política boliviana. Documentos confidenciales inéditos del embajador boliviano Casto Rojas muestran cómo Buenos Aires jugó un papel de dos caras. Desde la cancillería se presentaba como mediador; desde la prensa y agitadores trabajaba para beneficiar las demandas paraguayas; incluso insistían en echar leña para distanciar a los soldados cruceños y benianos de los andinos. ¡Tanto para investigar!

            Paz llegó al Palacio de gobierno con un insospechado capital social, más allá de su propia candidatura y de la deformidad congénita de su fórmula. En sus espaldas cargaba la responsabilidad de recuperar el (No) Estado desestructurado. Seis meses después los habitantes de este territorio comprueban azorados que el Estado Plurinacional de Bolivia no existe. La ausencia del Estado explica la falta de respuestas concretas para impedir, enfrentar o solucionar la insurrección de sectores sociales con diferentes demandas, desde las históricas hasta las ambiciosas.

            La derrota electoral del Movimiento al Socialismo no significó el final de un modus vivendi que de una y otra forma existió en Bolivia desde la masiva incorporación a la administración pública con la Participación Popular en 1994; la presencia de aimaras en la vicepresidencia; el proyecto para asumir el poder político expresada en los conflictos de 2000 y en diferentes episodios en los últimos 20 años.

            Paz Pereira demuestra tanta frivolidad como Salamanca en 1932. Revisar sus declaraciones a lo largo del año lo desnudan. Los reclamos de los mismos grupos que le dieron el voto fueron contestados con adjetivos: sicarios sindicales, trabajadores vip, narcoterroristas.

            Cuando le es útil los bloqueadores se transforman en “mis compañeros Tupak y Bartolina Sisa han tratado los temas del norte de La Paz”. Más de mil horas después del corte de la vía yungueña: “Esta es la manera de trabajar, no bloqueando, trabajando”, mientras toneladas de productos agrícolas se pudren en el camino.

            Las madres no pudieron festejar su día, pero el presidente confiado aseguró en su red: “Los bolivianos no tememos al futuro. Encaramos el futuro. Vamos a paso de vencedores. Amamos a la patria y aquel que le hace daño no ama la patria”. Varias veces aseguró: “el tiempo se acaba, se acaba” sin mirar a los miles de paceños durmiendo cinco días por unos litros de gasolina adulterada.

            “Es la batalla de todas las batallas. Tenemos que ganar esta batalla para ganar la guerra (narcotráfico acorralado) mientras decenas de restaurantes, emprendimientos, grandes industrias cierran sus puertas, algunas después de décadas de funcionamiento.

            “No tengo miedo a fallar, tengo miedo a no intentarlo”, al mismo tiempo que se festeja la fiesta de graduación del colegio más caro del país, se cierra el local para la comida familiar, se nombra a otros cumpas y familiares.

            Catalina, la representante de la familia real, manda mensajes a todos los ministerios: “Nuestro querido Fer… dice que …”, más despistada que el padre.

            Salamanca creía que podía ganar la guerra moviendo fichas sobre el mapa en su escritorio. Provocó con sus especulaciones intelectuales el colapso del país. Tarde comprendió que no podía gobernar sin escuchar los reclamos del bloque popular. A su favor, la historia lo reconoce como un mandatario austero y honesto.

            Paz Pereira, en su extravío, anuncia casi feliz que va ganando porque de los 120 bloqueos sólo quedan 50. “Por medio del diálogo los puntos de bloqueo desaparecen”. Ante el alcalde El Alto discursea: “La falta de destino común ha hecho una suerte de conflicto en cuanto cuales son los destinos comunes (de La Paz” (sic) y asegura que le dará el 11 por ciento de regalías por el petróleo en el norte amazónico. ¿Leerá libros?

            Un corrillo de Pancho Villa decía: “¿Qué pensarían, ay, los americanos, que combatir a Villa era un baile de Carquís? Con la cara cubierta de vergüenza tuvieron que volver a su país”. La letra emparenta las luchas agrarias mexicanas con las bolivianas.

            Rafael Barrett, el periodista anarquista que era lectura obligatoria del proletariado ilustrado en las minas de Potosí, alertó en 1910: “No hablan a cada momento de la patria los que la engendran, sino los que la explotan.”

viernes, 1 de mayo de 2026

EL SÍNDROME DEL TERCERO

 

DESDE LA TIERRA

EL SÍNDROME DEL TERCERO

LUPE CAJÍAS

 

            Circula una fotografía de familia, entre otras, de la visita del rey Felipe VI al Estado Plurinacional de Bolivia, el pasado 12 de marzo, en la cual posan la comitiva española, el presidente Rodrigo Paz Pereira, rodeado de sus inmediatos colaboradores, custodios uniformados y secretarias del gabinete.

            No sale el vicepresidente constitucional Edmand Lara, al cual se le atribuye buena parte de los votos que dieron la victoria a Paz; esos votos decisivos en los sectores sociales y territorios que en estos días protestan contra el gobierno. El tiktokero está silenciado.

            ¿Cuáles de esos ministros participaron en debates doctrinarios del Partido Demócrata Cristiano? El PDC es la sigla del binomio ganador de octubre. Sin embargo, los militantes de antaño están marginados de la escena.

            En cambio, varios rostros recuerdan a la campaña del que quedó tercero en la disputa. En una especie de cambalache, el vicepresidenciable que quedó fuera del balotaje es el superministro con competencias que le permiten ser un puente de relacionamiento con el Poder Ejecutivo, el Poder Legislativo y la sociedad civil. Es un hombre con gran conocimiento del país y su nombramiento despertó simpatías, confianza, credibilidad.

            En las últimas semanas se lo escucha poco, casi nada.

            ¿Quién gobierna, quién da la línea, quien señala el norte, quién escribe la hoja de ruta, quien toma decisiones de corto, mediano y largo plazo?

            En 1989, Jaime Paz Zamora con la sigla del Movimiento de la Izquierda Revolucionaria (MIR) quedó tercero en las elecciones. Con una maniobra que incluyó cruzar ríos de sangre ocupó la presidencia. Tal como eran las normas electorales de esa época, el Congreso Nacional eligió vicepresidente al candidato que salió segundo, Luis Osio Sanjinés, del PDC.

            Osio fue el acompañante ideal. Se ocupó de fortalecer al Parlamento, fomentó cantidad de iniciativas para promover y publicar reflexiones sobre la realidad nacional junto con analistas, periodistas, constitucionalistas. Aconsejó a Paz Zamora institucionalizar la Corte Electoral con ciudadanos notables y otras medidas para fortalecer la democracia.

            Por su parte, el líder del MIR se rodeó de ministros con reconocida experiencia para cada área como Gustavo Fernández, Enrique García, David Blanco, Carlos Iturralde, Oscar Zamora, Mariano Baptista, Mauro Bertero, Manfredo Kempff, Mario Paz. Fue un periodo con pocos conflictos sociales, aunque con turbulencias en el área de seguridad y con el creciente narcotráfico.

            Esos trueques de perder y ser presidente, de ganar y gobernar con los perdedores hace recordar esa frase de un escritor casi olvidado: “la historia se repite, primero como tragedia y después como caricatura.”

            En la foto de marzo sonríe el entonces ministro de Hidrocarburos y Energías, Mauricio Medinaceli Monroy, uno de los bolivianos con mayor experiencia internacional que cubre cuatro continentes, desde Costa Rica a Afganistán, de Sudán a Uzbekistán, además de aportar a las principales instituciones mundiales relacionadas con el petróleo y el gas. Tiene esas hojas de vida que sorprenden, formado en la Universidad Católica Boliviana de La Paz, llegó tan lejos que parece imposible. Pudo quedarse a trabajar en cualquier país del mundo.

            Quiso compartir su experiencia retornando a la patria, la patria, pero fue despedido con modales poco elegantes. Paz Pereira tiene mala reputación como hombre de lealtad con sus colaboradores. Este ejemplo es dramático.

            En la esquina de la foto aparece un rostro forastero. ¿Qué hace ahí en la escalinata del Palacio de Gobierno? Es de piel clara y rostro pequeño, viste con terno y corbata impecables, calvicie incipiente. Es serio. Mira hacia abajo. No es de la delegación española ni ocupa un cargo oficial en el gobierno boliviano.

            Quizá quiso verse en la fotografía para mostrarles a sus amigos -Jair Bolsonaro, Javier Milei o Donald Trump- que él también estuvo con el monarca descendiente de la Casa Borbónica, de las casas reales europeas, de la estirpe de los reyes católicos. No todos los días se almuerza con un rey.

            De él se cuentan cada vez más anécdotas: viene y se va, llama a ministros, habla con políticos, sube y baja, está acá y está allá, al punto que se especula que sus consejos (¿órdenes?) provocaron más de una renuncia.

            De la foto puede ser que nadie quede en pocos meses: secretarias despedidas, crisis de gabinete, cambios en los altos mandos policiales y militares. Hasta suenan voces presionando para la renuncia del propio presidente Rodrigo Paz.

            En cambio, el sutil emisario de la Casa Rosada y de la Casa Blanca no se moverá. Es época de los lobistas, no de los políticos.

            “Cuando los bolivianos despierten, Fernando Cerimedo todavía estará ahí”.

 

 

 

 

           

           

 

viernes, 6 de marzo de 2026

¡ES LA COMUNICACIÓN, ESTÚPIDO!

 

            “El encantador de serpientes de las nuevas derechas latinoamericanas”, titula Nueva Sociedad sobre Fernando Cerimedo, el estratega de la campaña de Rodrigo Paz. Él se define como “estratega de marketing digital”. Se vanaglorió de la victoria de la fórmula del Partido Demócrata Cristiano (PDC) en las elecciones de Bolivia en 2025. La detallada investigación muestra que ni siquiera se puede comprobar su hoja de vida; opacidad personal y laboral.

            Su trayectoria está rodeada de acusaciones por el manejo de desinformación, campañas digitales agresivas y fábrica de mentiras como sucedió en Brasil cuando ganó Luis Ignacio da Silva, sin importarle la posibilidad de una descontrolada ola de violencia.

También trabajó para modificar el resultado de las elecciones en Honduras.

            La revista británica “The Economist” se ocupa de él como el “hombre de MAGA en América Latina”; una ficha de alto precio vinculado al presidente estadounidense Donald Trump y su movimiento supremacista y al presidente Javier Milei. Ambos muy presentes en el gobierno de Paz Pereira.

            ¿Quién y cómo pagan su asesoramiento? No es una figura barata ni altruista. ¿Dónde está ahora? Circulan fotos nuevas del presidente boliviano con el consultor argentino.

            Cerimedo introdujo en la tranquila campaña boliviana un elemento para reabrir rivalidades regionales, asuntos racistas. Logró su propósito de desequilibrar a una fórmula rival. El fantasma de los odios del 2008, del 2019, volvió a inquietar a los bolivianos.

            Esta semana, a raíz de un terrible accidente aéreo, saltaron los comentarios racistas, las generalizaciones (los alteños, los collas, los indios) contra la población de la ciudad que festejó su aniversario. Acá, allá y más allá hay turbas, vándalos que aprovechan una tragedia. Así como aparecen ángeles que protegen, ayudan, se conmueven. Es parte de la condición humana. Al mismo tiempo salieron oscuros agentes inmobiliarios que hace rato buscan apoderarse de los terrenos en el aeropuerto y que, ¡oh coincidencia! son cercanos al actual gobierno. Actualmente se construye un peligroso mall en el ingreso de El Alto, en terrenos de la Fuerza Aérea. ¿De quién será el negocio?

            Curiosamente hace poco hubo otro avión y otros billetes, en Viru Viru: ¿30, 31, 32? Maletas. Fajos de dinero. El asunto ya está casi olvidado y los supuestos delincuentes piden su libertad.

            En ambos casos faltó la comunicación oportuna del gobierno central. Cerimedo sirve para fabricar desinformación y trolls, no para entender a la sociedad boliviana, extremadamente ideologizada. Como muchos otros “chantas” que pasaron por la Plaza Murillo en los últimos lustros; cobran sin aportar a construir una mejor ciudadanía.

            Desde el inicio, Paz Pereira tropieza con fallas de origen: un vicepresidente fabricado a último momento, que dio votos, pero no gobernabilidad. ¿Dónde está la estrategia para contrarrestar lo que poco a poco se convierte en una peligrosa agenda paralela? ¿Lara traiciona a Paz o Paz traiciona a Lara?

            Paz gobierna con un equipo prestado por el eterno perdedor Samuel Doria Medina, que pueden ser más leales al cementero que al presidente. Hay demasiados huecos, como el equipo jurídico que mostró sus incapacidades desde el primer decreto. ¿Dónde está la doctrina del PDC? Los temas de Israel y de la política exterior son impuestos desde afuera, no desde documentos o posiciones oficiales del partido fundado por Remo di Natale.

            En las crisis, los cerimedos no sirven. La negociación con la Central Obrera Boliviana mostró los profundos vacíos. Toda la pirámide relacionada con la gasolina desde la supuesta llegada milagrosa de cisternas el día de la posesión hasta la negación de sus defectos da para una tesis universitaria. Pero, nada peor que los hechos relacionados con los dos aviones con cargamento de billetes.

            No existen protocolos, ni en la administración aeroportuaria, ni en la dirección de aeronáutica, ni en la Aduana Nacional, ni en el Ministerio de Defensa, ni en la vocería oficial. Los atrasos en los comunicados del Banco Central revelan un equipo de prensa con tres décadas de retraso, ignorante de la rapidez y voracidad de las redes sociales.

            El desconcierto sobre el contenido de la carga en el avión, cómo, por qué, para qué y la posterior información contradictoria de las series anuladas, sembró de principio a fin rumores, fantasías, temores. Las radios reproducen ideas absurdas.

            A falta de comunicación oficial, buenos son los bulos.

            Paz Pereira, en el estilo de su padre Jaime, redacta frases de impacto, repite consignas fáciles, habla con tono calmado. Sin embargo, la tentación de la demagogia avanza rauda. Ejemplos: decir que ahora los jóvenes bolivianos, “después de mucho tiempo, se quieren quedar acá”, suena a falsedad. Decir que Bolivia se abre al mundo como nunca, ignorando el impacto planetario de Evo Morales, es ignorancia. Habla demás, se abre trampas. Ningún ministro le cubre las espaldas.

            El gobierno carece de estrategia de comunicación y de manejo de crisis. Confiar en “magos” como Cericedo es un rápido camino al precipicio. A esos consultores no les interesa el bienestar de un pueblo sino servir al amo más poderoso.

 

 

viernes, 31 de octubre de 2025

EXPECTATIVA INTERNACIONAL POR RODRIGO PAZ PEREIRA

 

            Quedan pocos días para que Rodrigo Paz Pereira asuma la presidencia del (todavía) Estado Plurinacional de Bolivia. En los corrillos diplomáticos en La Paz se escuchan voces confiadas en que el mandatario recobrará las relaciones externas con un amplio abanico de países.

            Paz Pereira tiene varios puntos a su favor. La Cancillería fue tan maltratada durante estos veinte años de folklorismo, fábulas, disfraces y sonseras que cualquier cambio será bienvenido. Seguramente, la recuperación de la institucionalidad comenzará en la esquina diagonal al Palacio de Gobierno.

            No volveremos a ver jefes de protocolo metiéndose bocadillos en los bolsillos; a autoridades aturdidas por el whisky gratis de las recepciones. No volveremos a escuchar discursos impostores. ¡No volverán a obligar a aplaudir a David Choquehuanca cantando!

            La otra ganancia para Paz Pereira es que creció rodeado de extranjeros, desde los estudios de sus padres en Lovaina -que en los sesenta reunía a la muchachada latinoamericana idealista-, las vivencias en los sucesivos exilios, hasta las visitas que recibió Jaime Paz Zamora como presidente y en su refugio tarijeño. Paz Zamora se graduó con especialidad en Relaciones Exteriores, área académica que también atrajo a Rodrigo.

            En el exilio panameño, entre 1980 y 1982, el departamento del dirigente mirista fue centro de reuniones de líderes de la COPPPAL (Conferencia Permanente de Partidos Políticos de América Latina y el Caribe), creada en México en 1979 por partidos políticos de corte progresista. Actualmente agrupa a más de 70 partidos del continente. Paz Zamora fue parte de la internacional socialdemócrata.

            Panamá era entonces un articulador diplomático. Omar Torrijos desarrolló una amplísima red de relaciones externas para contar con su respaldo en la lucha del pueblo istmeño para recuperar la soberanía sobre el canal interoceánico. Torrijos dio asiló al derrocado Sha de Irán, pero también escondió a Jaime Bateman del M 19 colombiano. Jugó un rol fundamental para que las fuerzas sandinistas sean declaradas beligerantes. Mantuvo buenas relaciones con Estados Unidos, pero no le pidió permiso para recibir delegaciones cubanas. Panamá, junto con México, Colombia y Venezuela impulsó las cumbres presidenciales para buscar salidas pacíficas a las guerras civiles en Centroamérica.

            Torrijos y sus principales asesores políticos compartieron sus contactos con Paz Zamora. Era importante mostrar que los problemas en el continente no eran el reflejo de las pugnas Este Oeste sino de las injusticias Norte Sur.

            Jaime retornó con todas esas iniciativas a Bolivia al asumir la vicepresidencia en 1982, pero la ceguera de políticos mira-ombligos no le permitió cumplir ese rol internacionalista. Bolivia tenía una ocasión histórica porque era el primer país bajo democracia en el Cono Sur. Paz era amigo personal de los líderes que luchaban contra las dictaduras en Chile, Argentina, Uruguay y Paraguay.

            Como presidente, él intentó recobrar el tiempo perdido. Realizó varios viajes al exterior y participó en diferentes foros.

            Bolivia fue centro de la atención mundial con la Revolución de 1952 y sus representantes cumplieron importantes papeles en las discusiones antiimperialistas para la liberación de países africanos y asiáticos. Víctor Paz Estenssoro recibió visitas del francés Charles De Gaulle y otros dirigentes europeos; mantuvo buenas relaciones con el centenar de países del Movimiento de los No Alineados, especialmente con el presidente de Indonesia Koesno Sukarno, a quien entregó el Cóndor de los Andes. No dudó en conversar con Jhon F. Kennedy en Washington. Mantuvo relaciones con Cuba. Él mismo era admirado en los foros internacionales.

            Cuando Evo Morales asumió el poder, fue comentario de primeras planas en la prensa mundial. Él tuvo la chance insuperable de tener buenas relaciones con todos. Al contrario, se atrincheró en el socialismo caviar. No dudó en alejarse de la Unión Europea, a veces con actos bochornosos y perjudiciales para Bolivia, a pesar de que sus países miembros son socios tradicionales del país.

            Luis Arce Catacora eligió a dos ignorantes en materia diplomática como cancilleres, imitando a Evo. El resultado es el aislamiento actual de Bolivia y el fiasco del festejo del Bicentenario.

            Rodrigo puede revertir esa lacra. Las embajadas acreditadas en Bolivia se esfuerzan para que sus países envíen importantes delegaciones a la posesión del 8 de noviembre, a pesar de la premura del tiempo. La Casa Blanca parece amable. Los mandatarios de los países vecinos lo felicitaron.

            Paz tiene amistad con líderes continentales. Además, por su nacimiento gallego, seguramente el rey de España, que conoce a su familia, hará todo por llegar.

            El desliz del candidato de no nombrar embajadores debe ser revisado. Pronto se dará cuenta que son necesarios. Si quiere ahorrar, mejor eliminar los ineficientes agregados militares.

 

viernes, 22 de agosto de 2025

EL DÍA DESPUÉS

 


            Cuando Bolivia se fue a dormir el domingo 17 de agosto de 2025, el sentimiento colectivo era de alivio. La jornada transcurrió en paz contando votos y no muertos. Los principales actores del proceso cumplieron con sus compromisos. Las antiguas palabras como fraude o corte de luz quedaron en el gavetero. Sobresalieron promesas como reconciliación y unidad. La imagen de Dios, la familia, la patria volvían al primer plano.

            Cuando Bolivia despertó el lunes, “el dinosaurio todavía estaba ahí”. Guerra sucia, con más aborrecimiento y más ventilador. Más ignorancia de la historia de Bolivia con los intentos de encajar en casillas “izquierda” o “derecha”. El dinosaurio de la polarización ensombreció en pocas horas las tonalidades grises que habían competido en la contienda electoral.

            El domingo trajo certezas; el lunes incertidumbre.

            El presidente Luis Arce Catacora y su gobierno estuvieron más arriba de las expectativas. Al contrario de sus camaradas de Cuba, Nicaragua o Venezuela, Arce garantizó que las campañas fueran decididas por cada partido según sus propios diseños. Ha comprometido su palabra para entregar pacíficamente el poder al ganador del 19 de octubre.

            El trabajo del Tribunal Supremo Electoral merece aplausos. Así lo comprobó la ciudadanía y así lo destacaron las misiones internacionales. El material electoral antes y después de las elecciones llegó sin obstáculos. El conteo oficial fue rápido y oportuno. Aún quedan algunos detalles para mejorar, pero son parte de la pobreza nacional.

            Un incidente en Ginebra o la desobediencia de Adriana Salvatierra y Evo Morales al mostrar (filmar) sus votos no afectaron la confiabilidad. Es costumbre de ellos violentar las normativas, las recomendaciones y prohibiciones. Lamentable la presencia de provocadores de la ultraderecha española.

            Las empresas que realizaron encuestas no se equivocaron, como se insiste sin reconocer su enorme trabajo. Ganaron los dos que mostraban tendencia a crecer y cayó el que estuvo estancado desde el principio. Los indecisos definieron los resultados. El trabajo de las encuestadoras guío el desarrollo de las elecciones. El domingo tampoco fallaron en las proyecciones que confirmó el TSE.

            Fracasaron estrategas como los hermanos García Linera (más Zapatero, Grupo de Puebla, sobrino amenazando con fusilamientos) que escogieron a las peores candidatas posibles. Aplicaron esquemas viejos porque no conocen los ríos profundos de la patria. Fracasaron los terroristas de la palabra y de la amenaza.

            El candidato del Partido Demócrata Cristiano fue el más hábil en los debates del TEP. Estuvo en reuniones convocadas por sectores populares donde no asistieron los otros. Mientras unos cenaban en hoteles urbanos de lujo, el senador almorzaba con minibuseros provinciales. Acumuló respaldo individuales y colectivos en esas orillas del país que tanto reclaman atención.

            Pronto lanzaron misiles contra Rodrigo Paz Pereira. Un video quiso degradarlo relacionándolo con Evo Morales cuando era alcalde de Tarija. Juan del Granado convivió años con el MAS y ahora recibió masivo apoyo, sin ser cuestionado. Otro video trucaba las reacciones de Arce el 2020 con el 2025 para hacer creer que Paz era su candidato. Infinitos mensajes editados y mal intencionados.

            Se quiere relacionar a Paz con el MAS por la base social que le dio la victoria.

            Hay que recordar que esa misma base social le dio el triunfo a la Unidad Democrática Popular (UDP) por tres veces consecutivas. Cuando ese gobierno (de “izquierda”) no resolvió la crisis económica respaldó al antiguo dictador Hugo Banzer. En esa década era una señal que el candidato vencedor en la Garita de Lima ganaba las elecciones. Ese lugar paceño, mestizo, comerciante, que reúne a ricachones y migrantes, simbolizaba eso que ahora llaman “bloque popular”.

            Las visiones esquematizadas no logran desentrañar la capacidad del poblador anónimo de buscar espacios que le permitan vivir mejor y ascender socialmente. La ciudad de El Alto es pujante con su comercio mirando al mercado mundial, centro de la industria nacional. A la vez es rebelde; no le gusta el abuso. Sale a protestar, pero eso no es sinónimo de “socialista”. ¿Quién cree que el aimara respalda al comunismo?

            La sombra del dinosaurio creció con las palabras del capitán de policía Edman Lara, el candidato vicepresidencial más votado. En pocos minutos dinamitó lo acumulado en la campaña del binomio. Apareció un personaje autoritario, con aire mesiánico que los electores ya no quieren en las esferas gubernamentales. Borró estrepitosamente sus primeras reacciones conciliadoras. Creó una sensación de temor. Reflejaba la imagen del policía que mete miedo en vez del policía que brinda seguridad.

            En pocos minutos, el PDC perdió miles de votos para el balotaje. Lograron una tercera porción del apoyo electoral. ¿Dónde conseguirán ahora influir en las otras esferas? Lara le dio muchísimos votos a Paz Pereira. Lara le está restando futuro.