viernes, 30 de septiembre de 2022

UN MINISTERIO EXCLUSIVO PARA PACHAMAMISTAS

 

            Es desalentador comprobar una vez más que el llamado Ministerio de Culturas, Descolonización y Despatriarcalización es simplemente un rincón de personas con poco conocimiento de la patria. Sus propuestas, planes, acciones instrumentalizan el pachamamismo, sin considerar al resto de la nación. Alientan más la confrontación que la unidad de la nación.

            El (No) Estado Plurinacional ignora las ricas construcciones culturales que hubo en la administración pública en sus diferentes niveles o los aportes culturales desde la sociedad civil. Ofrece un “Plan Sectorial”, cuyos ejes centrales son el racismo, la descolonización y la despatriarcalización y, secundariamente la gestión cultural, con meses de retraso.

            ¿Le daría el presidente Luis Arce a una dirigente de las Bartolinas el manejo del ministerio de Hidrocarburos, o la presidencia del Banco Central? ¿Por qué confió a una persona que no se ocupó de la gestión cultural desde la sociedad civil para llevar adelante las políticas culturales?

            ¿Cuántos libros lee la ministra por año? ¿Cuántos artistas plásticos conoce? ¿Asistió en su vida a algún concierto de la Orquesta Sinfónica, o sabe por qué los niños tocan violín en Urubichá? ¿Le interesa el teatro, el ballet, los títeres? ¿Cuántas veces estuvo en los festivales culturales de Villamontes, o de Charazani o de Concepción? ¿Sabe cuántos museos tiene Cochabamba? ¿Leyó alguna investigación sobre el origen y el desarrollo de la pollera?

            Alguien dirá, no es su culpa, es reflejo de la realidad de la mayoría de las mujeres rurales. Sin embargo, son cientos los ejemplos de otras campesinas que aman la estética, como la inigualable Luzmila Carpio o la premiada Elvira Espejo y la lista es larga y centenaria.

            Sabina Orellana ni siquiera se ha rodeado de personal con experiencia. No es posible comprobar la lista del personal pues el portal del ministerio no ofrece la información. Tampoco se conoce cómo recluta a los funcionarios. ¿Todos tienen que firmar al Movimiento al Socialismo?

            Lo que sí se sabe es que el grueso de la masa crítica que tenía ese Ministerio desde hace años ya no está. Las noticias del despacho son la asistencia de la ministra a fiestas que ya existían o a marchas. El canal de Culturas se limita a mostrar antiguos videos y casi siempre de expresiones andinas y la página web celebra el aniversario de las Bartolinas (sic).

            Hace un siglo, desde los propios artistas, se inició la recuperación y visibilización del mundo andino y de saberes como la herbolaria kallawaya, la arquitectura aimara, la ingeniería en las tierras bajas, los tejidos, las construcciones. Bolivia fue un ejemplo. Actualmente, hay un énfasis mundial para combinar todas las expresiones culturales con el desarrollo económico y el fortalecimiento de ciudadanía participativa.

            En cambio, el Ministerio masista se empeña en el enfrentamiento urbano-rural, étnico, este-oeste, norte-sur, hombre-mujer. Las principales actividades se centran en difundir la Ley contra el Racismo, cuyas fallas ya fueron ampliamente expuestas en diferentes foros. Entre otras propuestas, quiere crear un Instituto de Descolonización y Despatriarcalización. Ofrece cifras absurdas para realizar 1500 acciones de investigación, 2000 registros de patrimonio. Un listado poco cohetente.

            Ni una palabra sobre el turismo. Ninguna señal para el trabajo con aliados en la sociedad civil. Ignora lo construido por los bolivianos antes de 2006, incluso lo trabajado hasta el 2021. El desmoronamiento de la institucionalidad será el signo histórico del gobierno de Arce-Choquehuanca.