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viernes, 22 de mayo de 2026

El aprendiz de MAGA

 

            Poco duró el encanto del acto de posesión de Rodrigo Paz Pereira como presidente del Estado Plurinacional de Bolivia. El bochorno comenzó con el vicepresidente Edmand Lara jurando con teresiana policial y contando su drama personal que poco interesaba a las delegaciones invitadas. En el siguiente capítulo, ya Lara era un estorbo a pesar de haber canalizado los votos orgánicos de organizaciones agrarias; sus promesas demagógicas quedaron en el cajón.

            El flamante gabinete mostró que la meritocracia era para unos; surgió un tufillo de entorno con familia real y cumpitas. La punta del iceberg es el concuñado Mauricio Zamora, con alta responsabilidad para el ministerio más importante de la inversión pública. Tan poco informado de la historia de los bolivianos, de los paceños. Cada declaración suya hunde un poco más el barco.

            Un giro inesperado fue el anuncio desde Israel de la reanudación de relaciones con Bolivia. La Cancillería boliviana no protagonizó los sucesivos boletines que siempre se publicaron fuera de La Paz. Todo sale de Tel Aviv. Es amistad con el gobierno genocida de Benjamín Netanyahu. Este lunes, desde Ginebra, la ONU insistió en esa acusación.

            Los asquenazíes de ese régimen aconsejan matar a los árabes, mejor en el vientre de las mujeres o a sus niños en las escuelas, en los parques, en sus casas. Su discurso es de limpieza étnica. Esta semana miles se manifestaron en las principales ciudades europeas contra Israel. Con creciente frecuencia, los judíos escupen a los católicos en calles de Jerusalén. ¿Cuándo hubo un respaldo explícito de Israel a la democracia boliviana como ahora sale en defensa de Paz Pereira?

            ¿Por qué tanto apuro? Porque el otro socio preferido es Donald Trump, quien escucha más a Netanyahu que a sus parlamentarios. El presidente quiere anexar Canadá, apropiarse de las tierras raras y de minerales en la estratégica Groenlandia. Secuestró a un presidente sudamericano y ahora quiere a Venezuela como Estado 51.

            Con un ribete más. Trump ataca groseramente al Papa León XIV por su vocación pacifista. En cambio, los evangélicos realizan misas en el salón Oval alabando al mandatario estadounidense. Corriente religiosa conservadora que ya tiene cuñas en Bolivia; organiza contramarchas y quemas.

            La ideología que sustenta a Donald se basa en la superioridad de una raza, de una nación. El movimiento MAGA desprecia a los de piel morena, los persigue, los apresa, los humilla, los deporta; separa familias. Asesina. MAGA se exporta fácilmente; tiene mucho dinero y poder. Un alto funcionario llamó chusma a los campesinos que bloquean.

            ¿Será que los estudiantes, obreros, campesinos bolivianos ignoran todo esto?

            Al anochecer de aquel ya lejano 8 de noviembre, Paz recibió una hilera de cisternas recién pintadas en un claro acto de impacto pues la falta de combustible había sellado el final del ciclo del Movimiento al Socialismo (MAS).

            Imagen perversa pues semanas después comenzaron a circular los rumores, oficialmente negados, desmentidos, que la gasolina traía basuras. No eran casos aislados, mezclas como sucede en estaciones rurales o cuando se compra en bidones. Era una epidemia. Cada explicación aumentaba la indignación generalizada. Decenas de vehículos dañados. Muchos transportistas deben dejar de trabajar y pagar costosos arreglos. Toda familia tiene al menos un caso que contar.

            La gasolina fue la bomba que hundió a Rodrigo Paz y provocó las primeras salidas de funcionarios jerárquicos. ¿Cuántos dueños recibieron la compensación prometida?

            ¿Es responsable Evo Morales? Más bien parecería que es parte de un hambre atávica con la que entran nuevas administraciones para enriquecerse rápidamente.  

            O el consejo/contrato pírrico de otra amistad por demás peligrosa para el pueblo boliviano: Javier Milei, con quien se complementa el triángulo Netanyahu- Trump. Milei ha terminado de opacar a la Argentina culta y progresista del siglo XX.

            De la mano de Milei llegó otra peste, menos tangible, que se llama Fernando Cerimedo, de quien no se sabe si tiene CV o prontuario porque confronta tantos procesos en diferentes capitales del continente. El monje negro convoca al gabinete, insulta a bolivianos, anuncia privatizaciones y desprecia a los aimaras. La pieza clave de la influencia MAGA en la Plaza Murillo y los temibles tentáculos con Hondurasgate y otros “gate” en Argentina. Nada es casual.

            Ni hablar de las promesas incumplidas, entre ellas el cierre de la Aduana. El gobierno se estrenó con 32 maletas llenas de divisas; historia escondida pero no olvidada.

            La aprobación de la ley 1720 de conversión de tierras es el ejemplo más elocuente de ese conjunto de ignorancia, improvisación y sordera. Más detonantes para encender la dinamita. Tuvieron que pasar sacrificadas marchas para que Paz se entere que la tenencia de la tierra importa a muchos.

            Paz Pereira y sus voceros basan su defensa en una narrativa contra Evo Morales y el MAS. Lo sorprendente es que, desde la campaña, al estilo de su padre Jaime, Paz aprovechó un entronque silencioso para captar candidatos y operadores del MAS. El exministro Manuel Canelas merodea en diferentes ministerios; Leyla Medinaceli, que juraba con puño en alto, además de sus vínculos familiares en gabinete; Fernando Ávila Mercado, otro cumpa y familiar. “Neurona” presente.

            Este extraño matrimonio MAGA MAS (des) gobierna Bolivia. El aprendiz de MAGA usa la varita provocando la furia desbordada de las escobas enloquecidas.

viernes, 27 de febrero de 2026

SER LATINO, SER MUSULMÁN

 

            Mientras mandatarios en todo el mundo se rinden ante Donald Trump -algunos hincados-, el presidente de Estados Unidos encuentra resistencia en espacios culturales dentro de su propio país, que difícilmente podrá revertir.

            Trump se asemeja más al Calígula de la Roma inmoral que a Cayo Graco de la gloriosa república. Como sucede con todos los imperios, en su caída, asoman los líderes más decadentes. Las relaciones develadas en los archivos del depredador Jeffrey Epstein son la punta del iceberg de esa decrepitud. Hace un siglo, Franz Kafka y Reiner Maria Rilke la anunciaban.

            Las alternativas florecen desde afuera, desde “los bárbaros”. Frente a esa desolación ética y estética, en el corazón de Estados Unidos surgen fuerzas renovadas, frescas, alegres, especialmente aborrecidas por Trump y por los supremacistas estadounidenses.

            Benito Antonio Martínez Ocasio (1994), más conocido con su nombre artístico de Bad Bunny, heredó -quizá sin proponérselo- las líneas de resistencia cultural sembradas por otros movimientos como Fania, Willy Colón, Rubén Blades, Gloria Estefan, Jennifer López, Shakira. Más allá de sus ritmos musicales, de su voz ronca que gusta o disgusta, su activismo le ha permitido poner rostro a millones de migrantes perseguidos por el sistema estadounidense. Como el jibarito contento de Rafael Hernández que “el gran Gautier llamó la Perla de los mares”, Borinquen, que tarareaban nuestros padres.

            Sus palabras han puesto sobre la mesa las historias de neocolonialismo que sufrió Puerto Rico (y Hawai). Es un reto retomar el espacio de la lucha, casi solitaria, de Lolita Lebrón que en 1954 atacó a tiros el Capitolio para llamar la atención sobre la situación de su patria. Ella pasó un cuarto de siglo en la cárcel, pero aún octogenaria siguió luchando por la independencia de la isla. En 2006 participó en un encuentro en Panamá por la autonomía de “la tierra de los valientes”.

            Lolita y sus compañeros dieron su vida por la bandera de la estrella, aunque pocas personas los recuerdan. En cambio, un cantante logró que más de 100 millones de televidentes imaginen ese Edén y su fuerza latina.

            Alrededor de la participación de Benito en el intermedio del más grande evento deportivo estadounidense se han escrito toneladas de palabras; se han pasado decenas de festejos en Canadá o en la Patagonia; gringos que quieren aprender español; gringas que quieren tener la cadencia caribeña; listas de países del continente, banderas, íconos.

            De California a Nueva York. Ahí, un musulmán nacido en Uganda, hijo de hindúes, se esfuerza por enviar un mensaje a la comunidad hispana. Durante toda su campaña electoral se acercó a la migración que llegó desde el sur del Río Bravo. Esta semana los invita a inscribir a sus hijos en los cursos de pregrado, de forma gratuita, sin importar qué idioma hablen o cuál sea su estatuto migratorio. “Hay un espacio abierto esperando a tu hijo”. Lo ayuda a traducir su colaboradora Alejandra Ocasio Cortez, demócrata y socialista como él.

            Si Bad Bunny es pesadilla de Donald, Zohran Mamdani (1991) es el más odiado adversario: “lunático, comunista”. El flamante alcalde de Nueva York se exhibe abiertamente musulmán de rezo diario, socialista, cercado a las luchas sociales de los más vulnerables. Trabajó junto al grupo hispano portorriqueño. Ama la música, creó videos y es fanático del hip hop y del rap. Su extraordinaria campaña se apoyaba muchísimo en esas capacidades. Derrotó a los candidatos del establishment y a los malos augurios de los propios periodistas liberales, incluyendo al New York Times.

            Sin embargo, la mayor representatividad de Mamdani, inimaginable para los años 50 del apogeo del modelo yanqui, es su respaldo al pueblo palestino. Apoyó a un candidato palestino en la comuna de Manhattan. Condenó abiertamente el envío de dinero generado en la ciudad para apoyar a los colonos que avasallan las tierras de palestinos en Cisjordania (“No con nuestro dinero”) y las teorías de la “tierra prometida”.

            La poderosa colonia judía intentó boicotear a Zohran presentándolo como antisemita por sus posturas anti sionistas y por su condena a las matanzas de Israel en Gaza.

            La victoria de Mamdani, a pesar de las amenazas del sistema político tradicional, no asustaron a la población. Todo lo contrario, una amplia mayoría no está dispuesta a aceptar los chantajes de Tel Aviv.

            Bad Bunny y Zohran representan los ríos profundos de ese Estados Unidos multiracial, multireligioso, pluricultural, tolerante y creativo. Trump no podrá vencerlos.

           

jueves, 27 de noviembre de 2025

COCAÍNA, COCAÍNA, CUÁNTOS CRÍMENES SE COMETEN EN TU NOMBRE

 


            En una de sus primeras decisiones como presidente de Estados Unidos, Donald Trump indultó a un condenado a cadena perpetua por crear una amplia red de tráfico de narcóticos. Trump escribió en su cuenta personal: “Acabo de llamar a la madre de Ross William Ulbricht para hacerle saber que en nombre del Movimiento Libertario que me apoyó tan firmemente, fue un placer para mí haber firmado el indulto completo e incondicional de su hijo”.

            Ross (1984) creó en 2011 el sitio web Silk Road, un mercado negro en línea para comprar y vender en forma anónima drogas ilegales en Estados Unidos utilizando bitcoin. El millonario negocio fue desmantelado el 2013 por el FBI. El traficante fue condenado a dos cadenas perpetuas y multado con 183 millones de dólares, una cifra difícil de imaginar para un dealer boliviano.

            El narco fue encontrado culpable de conspiración de empresa criminal, tráfico con drogas, lavado de dinero y otros graves delitos. Sin embargo, el presidente del jopo rebelde lo perdonó.

            Esto significa que: si eres narcotraficante, pero tu mamá apoya la candidatura de Donald no eres parte de los malvados migrantes que arruinan a la juventud estadounidense. Puedes gozar de tus millones en libertad. Si eres rubio y vendes cocaína, tu delito no tiene la misma categoría si eres mexicano y traficas con fentanilo.

            El sofisticado sistema que creó Ross para vender estupefacientes fue un desafío para los investigadores de la Administración para el Control de Drogas (DEA) que tuvo que rastrear miles de correos electrónicos. Cuando fue detenido, Ross guardaba en su laptop pruebas de sus crímenes, incluso posibles sicariatos. Dos de los agentes que lo investigaron fueron a su vez acusados de blanqueo de capitales.

            Sin embargo, cientos de militantes del Partido Libertario iniciaron una campaña para su liberación, igual que miembros de la comunidad de criptomonedas porque consideraron que Ross ayudó a difundir su uso. Reportajes de prensa internacional citan cifras millonarias del movimiento subterráneo en Silk Road. El narcotraficante se convirtió en héroe y Trump prometió en su campaña indultarlo.

            Pocos medios censuraron la medida. Un periódico recordó que Trump defendía la pena de muerte para los narcos. Ross traficó a una escala superlativa, pero salió libre.

            ¡Qué escena más diferente a la detención de esas mujeres chapareñas encontradas por la DEA con pasta base en sus aguayos! La Ley 1008 impuesta por Washington preveía condenas drásticas. Las cárceles de los países andinos se llenaron con (presuntos) narcotraficantes, sobre todo con los más pobres en la cadena del negocio multinacional. Los banqueros de Chicago o Boston no están precisamente en Palmasola.

            Fariseos. La guerra contra el narcotráfico es hipócrita.

            “¡Que la DEA no me vea que me causa estrés!” coreaba la juventud en los conciertos de Atajo. Había un sentimiento de que la DEA perseguía a cualquier boliviano, culpable o no. A la vez, el rechazo a la agencia estadounidense era por sus constantes abusos, sobre todo en Cochabamba y Beni.

            El campesino era el más indefenso. Aunque hay que recordar que cocaleros eran también capaces de torturar a policías, a mujeres embarazas y a sus propios compañeros, como admite Leonilda Zurita en un documental ecuatoriano sobre Evo Morales.

            Mientras tanto, las guerrillas castristas y los partidarios del Socialismo Siglo XXI no sólo se impregnaron del oscuro negocio, sino que permitieron que éste capture al Estado. Entre los casos más patéticos están la Venezuela bolivariana y el Estado Plurinacional de Bolivia, con amplia complicidad de policías y militares: desde la producción hasta el tráfico de personas. En el país, los narcos ricos y sus bellas amigas no reciben ni siquiera la condena social.

            Extraordinario pretexto para EE. UU. que ya usó la trampa de la lucha contra la marihuana para cercar a Michael Manley en Jamaica por su gobierno antiimperialista y el control de la bauxita. Los marines invadieron Panamá, bombardearon el Hospital del Niño y mataron en Chorrillos en vísperas de la recuperación soberana del Canal Interoceánico con el cuento de apresar a Manuel Noriega.

            Actualmente, aviones y barcos estadounidenses cercan aguas internacionales. Ajusticiaron a más de 40 traficantes de cocaína, sin proceso, y América Latina se calla. El pretexto es sacar al dictador Nicolás Maduro, pero se vuelve a militarizar el Caribe. Pocas voces condenan esa nueva agresión ilegal del imperio contra el subcontinente.

            La política soberana nacional de verdadera lucha contra el tráfico de drogas, de cocaína, parece una utopía. ¿Se podrá desmantelar los amplios tentáculos del narco en Bolivia? Si la DEA vuelve oficialmente a Bolivia, ¿a quién obedecerá? ¿Seguirá la ley del embudo? Otra encrucijada para el futuro.

viernes, 7 de marzo de 2025

VLADIMIR PUTIN, BENJAMÍN NETANYAHU, DONALD TRUMP: EL EJE DE LA MALDAD

 

            Tres rostros, muy parecidos entre sí, son constantes en los informativos. Aparecen enojados, furiosos, con mentones tensos como si tuviesen urgencia de ir al retrete, con ojillos huidizos y dedos amenazantes, vocecitas poco viriles. Tres rostros que se repiten desde hace lustros cuando las noticias tratan asuntos sobre agresiones contra poblaciones inermes; advertencias de expulsiones masivas: invasiones a territorios ajenos; armas, soldados, muertes, tragedias colectivas.

            Son los jinetes de los apocalipsis modernos, trajeados como espías azules, milicianos verdes, lujuriosos rojos.

            Son los guerreristas que desde distintos continentes alardean con hacer estallar al mundo en mil pedazos.

            Son los negociantes a escalas inimaginables: anexiones de penínsulas y fronteras para construir edificios destinados a burócratas; asentamientos ilegales para expandir colonias asesinando a los propietarios históricos; construcciones de muros millonarios; planes para lujosas mansiones en playas bombardeadas; presupuestos para inmensas oficinas de inteligencia que controlen el pensamiento, la palabra y el movimiento de los seres humanos en su propio país o en otros más lejanos.

            Los tres han enfrentado procesos por diferentes acusaciones relacionadas con su comportamiento inadecuado en el manejo de la administración pública. El principal autor de las pruebas contra las estructuras mafiosas en los poderes rusos fue envenenado en territorio extranjero; fue apresado cuando retornó a su patria; apareció muerto en su celda. Su viuda y su familia son también perseguidos. Los tentáculos llegan muy lejos. Incluso, un examigo del Kremlin, líder de las fuerzas mercenarias, murió despedazado en un oportuno accidente de aviación.

            El otro prefiere prolongar una guerra y no rescatar a sus ciudadanos secuestrados para no enfrentar las demandas sobre sus oscuras actuaciones. Hace cinco años que está acusado oficialmente de fraude y abuso de confianza y aceptación de sobornos. Ha mandado asesinar niños, madres, familias y destruir hospitales y escuelas. Es capaz de negar la ayuda humanitaria urgente a quienes enfrentan hambruna, muerte de prematuros por congelamiento, operaciones sin anestesia, desplazamientos permanentes.

            El tercero es el primer presidente convicto de su país. No por defender las libertades, no por luchar por sus ideales, no por objeciones de consciencia. Ha sido llevado a los estrados por falsificación de registros comerciales en relación con los pagos opacos a una joven (no activista, no brigadista) que trabajaba como actriz porno. La triangulación del dinero era para silenciar la versión de la chica sobre sus relaciones sexuales con el candidato.

            También fue investigado por la fiscalía por intentar anular ilegalmente el resultado de las elecciones de 2020. Asuntos que hasta hace poco parecían reservados a las repúblicas más inestables, a las que se despreciaba como apartadas de las reglas democráticas.

            Los tres manejan billeteras millonarias. Investigaciones independientes han denunciado sus relaciones con empresarios de comunicaciones, de inmobiliarias y de otras áreas, a pesar del conflicto de intereses o de las redes que se extienden hacia contactos delictivos.

            Sus adversarios políticos son tratados como enemigos y toda la maquinaria del estado es aprovechada para hundirlos, humillarlos, acusarlos, silenciarlos.

            Los tres tratan de controlar a la prensa con censuras, prohibiciones o casos más graves como el asesinato de reporteros en Gaza, hasta los sobornos disimulados a cambio de coberturas favorables, halagos, conveniencias y concesiones mutuas, el espacio de las entrevistas pactadas, de los titulares amañados.

            Los tres quieren expandir su poder mucho más allá del tiempo constitucional de sus mandatos; mucho más lejos de sus fronteras reconocidas internacionalmente y tienen la idea de tener derecho a ejercer mandatos sobre el resto de los habitantes del planeta Tierra.

            Los tres están dispuestos a emplear todo su potencial militar y su capacidad de persecución para cumplir sus objetivos. En sus discursos no disimulan su admiración por las salidas violentas, por convocar a las guerras, a los enfrentamientos más intensos. Sin límites.

            Los tres consiguen aduladores en todas partes del mundo. En el (No) Estado Plurinacional los sucesivos cancilleres mezclan la Operación Cóndor de los años 70 con el derecho de Rusia a invadir Ucrania. Hay periódicos que abren sus puertas al embajador de Moscú y hay grupos que lo reciben en sus actos públicos.

            Así también, en escenarios diversos hay voces que los señalan y que claman por la resistencia a estos malvados, sea a través de mensajes, memes o artículos o en el discurso al recibir uno de los premios en la gala de los Oscar.

            Y hay presidentes que no se dejan. El poderoso temblaba de ira, índice amenazante, chaqueta estirada, jopo despeinado. Frente a él, Volodimir Zelenski, en su propio idioma, luciendo la ropa simbólica de la emergencia, sereno, dio una lección que el resto del mundo le agradece.

            Ojalá se entere que en este país que sabe de invasiones nefastas, son muchos los que respaldan a su patria soberana.

 

viernes, 13 de enero de 2023

 

DESDE LA TIERRA

DEMOCRACIA, CUÁNTOS CRÍMENES SE COMETEN EN TU NOMBRE

LUPE CAJÍAS

 

            El asalto a los edificios de los principales poderes públicos en Brasilia revela la profunda crisis del sistema democrático en el mundo, principalmente en el continente. Bandas entreveradas de militantes y delincuentes comunes destrozaron fachadas, ventanales y mobiliario en protesta por los resultados de las elecciones pasadas.

            Los comicios se organizaron con sistemas modernos y oportunos que permitieron canalizar millones de votos y difundir rápidamente las cifras, tanto en la primera como en la segunda vuelta. No existe ningún informe internacional que cuestione la transparencia del tribunal electoral. Ganó la oposición representada por el Partido de los Trabajadores.

            En Brasil aún se mantienen independientes las instituciones. El Poder Judicial juzgó, condenó y luego liberó al expresidente Luis Ignacio da Silva, a pesar de ser el principal adversario del entonces presidente Jair Bolsonaro.

            Sin embargo, el mandatario saliente se negó a entregar el mando como manda el protocolo y sus partidarios intentaron crear un clima de incertidumbre. En el discurso hablaban en nombre de la democracia, en la práctica buscaron ahogarla.

            Hace solo dos años, otros fanáticos asaltaron el Capitolio en Estados Unidos para impedir la transición constitucional pacífica. Si ya era difícil entender cómo fue elegido Donald Trump en el país con las mejores universidades del mundo y con una longeva democracia, fue inaudito contemplar cómo este “príncipe idiota” consiguió movilizar a las turbas con base en mentiras y “a nombre de la libertad y de la democracia”.

            En Bolivia, los grupos que se negaron a aceptar su derrota en el referendo de 2016 y la segunda vuelta en las elecciones de 2019 incendiaron tribunales electorales y convocaron a una guerra civil.

            Curiosamente manejan un discurso de “golpe” y se auto presentan como defensores de la democracia. ¿Cómo pueden ser demócratas las mismas personas que engullen el Poder Judicial y anulan la independencia del árbitro electoral? ¿Cómo pueden ser demócratas los que persiguen y encarcelan a ciudadanos por sus opiniones políticas?

            El 2014, escribí una nota con la certeza de que jamás Evo Morales entregaría el mando de la nación a su sucesor constitucional. ¿O alguien lo imagina estrechando la mano de Jorge Quiroga, Jaime Paz, Carlos Mesa, como era usual entre 1982 a 2006?

            La piedra angular de la democracia es la libertad de expresión y de prensa. El Movimiento al Socialismo (MAS), en todas sus versiones y desde el poder o desde el llano, no soporta ese derecho constitucional.

            El MAS es aliado de chinos y de colombianos para saquear el oro, la flora, la fauna y recursos naturales del país. Existen muchas denuncias y versiones sobre la presencia de cubanos y venezolanos en los espacios de espionaje y represión del gobierno. Ahora también hay testimonios del asesoramiento de patoteros argentinos para atacar a periodistas bolivianos. Los Kirschner usaron barras bravas delincuenciales para hostigar a la prensa. En 1980, la Triple A argentina torturó a los presos en el Estado Mayor de Miraflores y organizó a los Novios de la Muerte. Y hablan de democracia…

            Un tal Pascual Mamani Marca amenaza quemar o linchar a periodistas y goza de impunidad. Las neobarzolas arremeten contra camarógrafos y reporteros de medios no estatales o paraestatales.

            Los uniformados están entrenados para proteger a los grupos de choque y no para resguardar a los ciudadanos. Durante el 2022 agredieron de forma directa y planificada a periodistas en el ejercicio de su profesión. No necesitan orden escrita para actuar así.

            La situación de la libertad de prensa en Bolivia pasó del naranja al rojo en los veredictos de organizaciones que siguen ese indicador del estado de la democracia en cada país. Aunque en Bolivia no hay una ley mordaza ni asesinatos de periodistas, el accionar y la permisividad del gobierno central y de otras instancias estatales coloca al ejercicio del periodismo en su máximo peligro desde las dictaduras militares.

            Aparece en el horizonte el nubarrón oscuro: a nombre de la democracia se alienta “debatir el rol de los medios”. Quizá sea el aviso para iniciar otro acto de la persecución al que piensa distinto: apresar a periodistas, cerrar medios y continuar con el uso de testaferros de cuello blanco para comprar canales y hundir radioemisoras.