Susan Sarandon no pudo contener la emoción en la conferencia de prensa previa a la entrega de los Premios Goya 2026: por recibir un reconocimiento a su brillante trayectoria; por la calidad de las películas en concurso y, ¡sobre todo! porque España es actualmente un espacio de resistencia a la ola guerrerista.
Recibió el
Goya Internacional en el Auditorio Forum CCIB de Barcelona. Fue ovacionada durante
cinco minutos. La mujer de 79 años adora España, Cataluña, su arte, los museos,
la comida mediterránea. Pero, sobre todo, agradeció la defensa española de los
derechos humanos y de la justicia, sin distinciones continentales o ideológicas.
La artista estadounidense muestra que es posible unir el glamur personal con el
compromiso social.
Ella fue
despedida por su agencia después de abogar por el alto al fuego en Gaza. Compartió
el miedo de ciudadanos y artistas en Estados Unidos donde ahora se da la
censura, la persecución, la muerte de activistas. Al contrario, dijo, Pedro
Sánchez ha estado en el lado correcto de la historia. Es la voz más clara,
junto a Irlanda, en la defensa de los derechos del pueblo palestino.
Mientras
hablaba, Susan Sarandon no podía contener los sollozos.
Muchas
mujeres, muchas madres, piensan y sienten como ella. Si duele la embarazada
ucraniana que perdió su bebé a punto de nacer porque los rusos bombardearon el
hospital, el clamor se multiplica ante los miles de palestinas que pierden
hijos, padres, la familia completa, sus hogares por los bombardeos y masacres
israelitas.
Ahora, 160 adolescentes iraníes no volvieron a casa porque
una bomba israelí tenía como objetivo a su escuela.
El
gobierno de España, autoridades en toda la península, parlamentarios nacionales
y ante el Parlamento Europeo, importantes periódicos, celebridades,
intelectuales, la sociedad civil han expresado su rechazo a esos abusos. La voz
de Javier Bardem suena potente, recordó Sarandon. A pesar de la presión, los
organizadores de los Premios Oscar lo han invitado como uno de los presentadores
en ese espacio que se niega a ser condicionado por Donald Trump.
Pedro Sánchez
ha rechazado el aumento del presupuesto para gastar más en defensa, como le
pretende exigir Washington. ¿Por qué desviar dinero destinado al bienestar de
su población para aumentar las ganancias de las empresas armamentistas, las
únicas felices con estas vísperas de la Tercera Guerra Mundial?
Otros
países se rinden ante el imperio, algunos de forma inexplicable como Alemania. España
no quiere repetir la historia. Alemania baja la cabeza. Con cada conflicto,
nuevos capítulos que la historia juzgará. Así lo describe Jeffrey Sachs en una
reciente entrevista con datos históricos y económicos. Sachs asegura que el
planeta ha entrado al umbral de la Tercera Guerra Mundial.
Mientras
desde América Latina, un grupo de presidentes acude a una cumbre en Miami. No
Brasil, no México, no Colombia. Una cumbre convocada por Trump para crear un
“escudo” contra los carteles de la droga. Hasta el logo de la cita, parece un
comic. Sin embargo, su contenido es altamente preocupante para la paz en el
continente. Es real el peligro del tráfico de drogas y todos sus derivados, la
captura del Estado. Sin embargo, ¿es el camino militarista la mejor opción? La
responsable del nuevo organismo será la antigua jefa del hostigamiento
inmisericorde a los migrantes Kristi Noem.
¿Por qué
acepta Rodrigo Paz ese mandato? Es más, declara que el continente será “el más
poderoso”. ¿De dónde es ese lenguaje? América Latina debe ser el continente más
pacífico, sobre todo desde Bolivia y Paraguay que saben lo que es una guerra
fratricida.
En 1994,
en la Cumbre en Miami, el presidente boliviano Gonzalo Sánchez de Lozada
declaró que su gobierno jamás aceptaría el plan estadounidense de usar el
agente naranja contra los cocales (que ya se experimentaba en Colombia).
Defendió las características pacíficas de su nación.
En 2002,
el ministro de gobierno Leopoldo Fernández no cedió a las presiones yanquis
para usar más violencia contra los cocaleros del Chapare y escalar el
conflicto.
En
octubre de 2003, con gritos de indignación, el vicepresidente boliviano Carlos
Mesa, le dijo al embajador estadounidense en Bolivia: No estoy dispuesto a
ordenar matar a nadie, en la hora más tensa de la Guerra del Gas; actitud que
mantuvo a lo largo de su mandato.
Hace más
de un siglo, cuando asomaban las maldades del imperio, héroes como José Martí
las denunciaban. Muchos intelectuales las prevenían, como Rafael Barret o Rubén
Darío en su poema A Roosevelt: “Eres los Estados Unidos, eres el futuro invasor
de la América ingenua que tiene sangre indígena, que aún reza a Jesucristo y
aún habla en español. (,,,). Tened cuidado. Hay mil cachorros sueltos del León
Español. Se necesitaría Roosevelt ser Dios mismo, para poder tenernos en
vuestras férreas garras”. La estrenó en 1904, en Málaga, España. Podría ser en
2026, en alguna Guernica actual.